Funcionarios de la Asamblea Legislativa denunciaron un supuesto ambiente de miedo, vigilancia y hostigamiento político dentro del Congreso, según una comunicación anónima que llegó a varias jefaturas de fracción.
La denuncia señala que algunos trabajadores sienten que quienes no son parte del oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO) reciben mayores presiones y hasta persecusión. También advierte sobre posibles afectaciones emocionales entre funcionarios que, por temor a represalias, no se sienten seguros para presentar denuncias individuales.
El tema fue abordado este jueves durante la reunión de jefes de fracción, luego de que Abril Gordienko, jefa de la bancada unipersonal del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), informara a la presidenta legislativa, Yara Jiménez, sobre la comunicación que recibió.
Gordienko explicó que decidió trasladar la preocupación a Jiménez porque, aunque la denuncia no identifica a personas concretas, considera que la existencia de un grupo de funcionarios quienes recurrieron de manera anónima a varios diputados amerita revisar la situación.
“Si un grupo de funcionarios detalla todo esto y se lo envía a varios diputados, algo está pasando”, sostuvo Gordienko durante la reunión.
La legisladora pidió que se valore la situación desde una perspectiva general y que se determine si la percepción de los funcionarios corresponde efectivamente a un problema de clima organizacional.
Presidenta pide casos concretos y anuncia primera medida

Jiménez respondió que no puede abrir una investigación preliminar ni un procedimiento sancionatorio basándose únicamente en una denuncia anónima y general. La presidenta legislativa explicó que para iniciar una investigación sobre una conducta determinada necesita identificar a las personas involucradas y conocer situaciones concretas.
“Si yo logro identificar sujetos y situaciones puntuales, inmediatamente yo puedo abrir las investigaciones preliminares o los procedimientos sancionatorios que así lo requiera”, manifestó.
La jerarca, sin embargo, dijo estar dispuesta a revisar la situación y planteó como alternativa realizar un estudio externo del clima laboral de la Asamblea.
Jiménez señaló que podría utilizarse el presupuesto institucional para contratar una empresa que evalúe las condiciones laborales y permita determinar si existe un problema generalizado entre los funcionarios.
La presidenta indicó, además, que se ha reunido con gerentes de la institución para conocer el ambiente en las distintas áreas y que “solo en un caso sí me hicieron ese comentario y bueno, vamos abordarlo de forma general”.
Sobre la acusación de hostigamiento político, Jiménez cuestionó que las actuales autoridades políticas sean responsables de una eventual persecución contra funcionarios, pues aseguró que la mayoría de los gerentes y trabajadores de la Asamblea fueron nombrados antes de que asumiera el actual Directorio legislativo.
“¿Cómo vamos a acosar si nosotros apenas venimos llegando?”, planteó Jiménez.
La presidenta agregó que, desde su perspectiva, no ha identificado hasta ahora una situación de hostigamiento generalizado y señaló que el actual Directorio no ha removido gerencias. Como excepción, mencionó el caso de Karla Granados, cuyo nombramiento estaba próximo a vencer y cuya continuidad dependía de una decisión de ese órgano, que finalmente decidió nombrar a otra persona.
Diputados dicen que el anonimato responde al temor
Gordienko insistió en que precisamente el carácter anónimo de la comunicación podría estar relacionado con el temor de los funcionarios a sufrir represalias. “Parte de ese anonimato se puede deber a temor a represalias”, afirmó.
La diputada consideró que el hecho de que los directores y gerentes de la Asamblea hayan sido nombrados en administraciones anteriores no permite descartar la existencia de situaciones de hostigamiento.
Álvaro Ramírez, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), respaldó la preocupación y aseguró que también ha recibido inquietudes de funcionarios que manifiestan sentirse temerosos de presentar denuncias individuales.
El diputado sostuvo que las preocupaciones recibidas por su fracción, sumadas a la comunicación anónima, hacen pensar que existe un sentimiento relevante entre trabajadores de la Asamblea. A su criterio, un ambiente laboral adecuado es necesario para que los funcionarios puedan desarrollar sus capacidades y expresar sus preocupaciones mediante los canales institucionales.
Claudia Dobles, jefa de la fracción unipersonal de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), confirmó que también recibió la denuncia.
La diputada dijo que la comunicación describe un ambiente laboral hostil, con miedo, vigilancia y una percepción de persecución política y hostigamiento. Afirmó que la denuncia también señala que algunos funcionarios no consideran que existan espacios seguros para presentar quejas.
De acuerdo con Dobles, algunos trabajadores habrían recibido solicitudes de informes con plazos que consideran poco razonables y temen que esos requerimientos puedan ser utilizados posteriormente en su contra.
La legisladora agregó que la comunicación también menciona posibles afectaciones psicológicas y un aumento de incapacidades entre funcionarios, aunque esos extremos tendrían que ser corroborados mediante información institucional.
