“Se considera un modelo opaco, clandestino y oscuro, del que nunca se informó al órgano electoral para el respectivo ejercicio de fiscalización y revelación oportuna ante el electorado”. Así describió el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) a la segunda estructura paralela de financiamiento que benefició a la campaña del hoy presidente de la República, Rodrigo Chaves, de previo a las elecciones del 2022.
Se trata de recursos que se movilizaron a través de las cuentas bancarias de Sofía Agüero Salazar, hija del diputado de gobierno Waldo Agüero, del Partido Progreso Social Democrático (PPSD). Ella se encargó de coordinar la agenda de Chaves durante parte del 2021.


