Según Bogantes y el presidente ejecutivo del ICE, Marco Acuña Mora, el ataque habría sido ejecutado por el grupo de ciberespionaje UNC2814, el cual, de acuerdo con un informe publicado en febrero por Google, tendría vínculos con la República Popular China.
La embajada china calificó de infundadas las “acusaciones formuladas por ciertos funcionarios costarricenses” y rechazó categóricamente los señalamientos.
“Hasta la fecha, la parte china no ha recibido ninguna solicitud de asistencia ni evidencia presentada por el Gobierno costarricense. Cabe subrayar que China no tiene ningún interés en los datos de Costa Rica”, añadió el portavoz en un comunicado.
Sin mencionar directamente a Estados Unidos, el representante diplomático también afirmó que “la comunidad internacional sabe perfectamente qué país lleva a cabo de manera sistemática escuchas masivas y ciberataques contra otros Estados”.
La delegación aseguró que impulsa la “cooperación pragmática” con Costa Rica con la “máxima sinceridad”. Asimismo, señaló que ha observado recientemente a ciertas personas —sin precisar a quiénes se refería— que, según afirmó, han difundido lo que considera calumnias contra China. A juicio de la representación diplomática, estas acciones tendrían como objetivo dañar la imagen del país y socavar las relaciones bilaterales.
Este no es el primer desencuentro entre China y el gobierno de Costa Rica. Las relaciones bilaterales han atravesado momentos de tensión desde 2023, especialmente a raíz de los planes del país para desplegar tecnología 5G sin la participación de empresas provenientes de China.
Ese proceso, impulsado durante la administración del presidente Rodrigo Chaves Robles, generó fricciones diplomáticas y se ha sumado a otros episodios recientes que han puesto a prueba los vínculos entre ambas naciones.