Nos referimos al artículo "Víctimas estaban aturdidas ¿Qué está pasando?" ( La Nación , 20 de julio) sobre la tragedia en Tilarán.
La llamada de alerta la recibieron los bomberos de Cañas a las 11:25 p. m. En ese momento se activó la red nacional de estaciones de bomberos. El incendio había comenzado desde hacía ya bastante rato, el viento que caracteriza a la zona aumentaba la fuerza del fuego y no había fuentes de agua cerca. Los bomberos de Tilarán y los de Cañas trabajaron juntos y realizaron un tendido de dos kilómetros para abastecerse de agua. Además, se practicaron todas las maniobras establecidas para aplacar el fuego.
Efectivamente en la Estación de Bomberos Voluntarios de Tilarán no hay teléfono, pero los bomberos se comunican por medio de un sistema de radio y para eso existe una oficina especializada de comunicaciones, la Oficina de Control de Emergencias de Bomberos (OCO), que se comunica con todo el país.
Llamar al 118. En el momento en que sucede una emergencia, las personas deben llamar al 118 de bomberos, que en esa zona está dirigido a la Estación de Cañas, que de inmediato avisa a OCO y ésta, por radio, alerta a los bomberos de Tilarán, donde el bombero voluntario que duerme en la estación inmediatamente enciende la alarma que avisa a los demás voluntarios que deben presentarse para una emergencia. Este es el procedimiento normal para todas las estaciones del país.
Como se puede notar, que haya o no teléfono en Tilarán no es realmente importante, sí lo es que las personas que viven una emergencia llamen directamente al 118 y a partir de ahí se activa el sistema de comunicación interno.
En cualquier emergencia, los minutos se hacen horas y las personas debido al nerviosismo pierden la noción del tiempo. Según los expertos, aunque los apagaincendios hubieran llegado pocos minutos después de la llamada de alerta, no había mucho que hacer por las características que el mismo presentaba.
Hidrantes. Por otro lado, la falta de agua y de hidrantes es una responsabilidad que no le compete al Instituto Nacional de Seguros (INS). En los acueductos en las urbanizaciones nuevas, el urbanizador es el responsable de colocar hidrantes y la municipalidad respectiva debe velar por esto. En los acueductos existentes y en los que establezcan, es responsabilidad del administrador de los mismos colocar los respectivos hidrantes e incluir este ítem en la tarifa. El INS no está autorizado para intervenir en los acueductos, por no ser de su patrimonio.
En Tilarán existe un cuerpo de 15 bomberos voluntarios, que han recibido capacitación, equipo de protección y una unidad extintora. Esa estación de bomberos aún no es del INS, porque el terreno no ha sido traspasado.
Tenían una unidad extintora pequeña, que se les cambió por otra con mayor capacidad, hace cerca de 22 días. En esta última, el Instituto invirtió ¢7 millones para repararla.
Para este año, el presupuesto que el INS asignó a Bomberos asciende a ¢3.977 millones, dinero que se ha utilizado en la adquisición de nuevas máquinas extintoras, minibombas, unidades de rescate, la unidad móvil de capacitación, tres unidades especiales para los puertos y equipo de protección, entre otras cosas.
(*) Subjefe Comunicación Institucional INS