El 23 de enero del 2003, la Universidad Estatal a Distancia (UNED) celebró su clase inaugural del curso de aquel año, que estuvo a cargo del arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, y versó sobre el espíritu universitario en cuanto realidad emanada del mismo corazón de la Iglesia.
A propósito de ese acto y ante las autoridades universitarias, el Arzobispo y el rector de la UNED, don Rodrigo Arias, firmaron un convenio de cooperación académica entre la Arquidiócesis de San José y la institución de educación superior donde se realizó la firma. El convenio hacía referencia a investigación, encuentros, formación y la implementación de actividades conjuntas, incluyendo programas de estudios, a nivel de grado y posgrado, en el área teológica y alguna otra área afín.
Primeros frutos. Este convenio, muy general como se habrá de entender y que en el futuro podrá ser especificado por medio de cartas de entendimiento, comenzó a dar frutos cuando una comisión conjunta empezó a preparar un proyecto que pretendía crear en el contexto de la UNED un programa de posgrado en Teología Católica.
Esta idea fue cuajando poco a poco, a partir de la convicción de que la Teología Católica, disciplina tradicionalmente presente en las universidades, debía reaparecer en la oferta de nuestros centros de estudios superiores públicos. Un saber dador de sentido como la teología, en cuanto parte intelectual del acto de fe, no podía faltar en nuestro contexto universitario, sobre todo si tenemos claro que la universidad nació en el siglo XII del corazón mismo de la Iglesia.
En uno de sus discursos acerca del fin y naturaleza de la universidad, J. H. Newman decía que la ausencia de la teología en la vida y quehacer universitario significaba, ni más ni menos, una oscuridad, porque deshacía el tejido de la enseñanza superior. Esto lo comprendieron muy bien los costarricenses que, junto al jefe de Estado José María Alfaro, crearon en 1843 la Universidad de Santo Tomás, inaugurada el 1.° de marzo de 1844. Este centro de estudios ofertaba sus cursos menores y, dentro de los mayores, aparte deJurisprudencia y Medicina, ofrecía la Teología.
Propósito de enmienda. Clausurada la Universidad de Santo Tomás, la tradición universitaria costarricense sería retomada más adelante, pero la teología católica se desgajó de la vida y quehacer académico superior local. Subsanar esta carencia ha sido propósito de la UNED a la hora de proponer su programa de Teología Católica.
Como es obvio, la propuesta de esta maestría es a distancia –cosa que la UNED sabe hacer muy bien– y dentro de las consecuencias propias del convenio firmado con el Arzobispado, en términos de ortodoxia, calidad de los profesores y proyección pastoral.
Incluso, se ofrece ya una línea de formación directa y gratuita a través de la página de la universidad ( www.uned.ac.cr ). Allí el usuario se ubica en educación en línea, luego microcampus de posgrado y, finalmente, accede usando “nivelacion” (sin tilde) en nombre y clave para escoger más adelante el Curso de Nivelación que es cuatrimestral y gratuito para quien desee aprovecharlo. Ojalá nuestro empeño sea bien acogido por tantas y tantas personas que, ya con un nivel de bachillerato universitario, tienen aquí una opción de acercarse profesionalmente a la teología con garantías de espíritu eclesial.