Mientras Estados Unidos se recupera de la serie coordinada de ataques terroristas del martes, muchos se preguntan quién pudo cometer estos actos y por qué. Salon habló con Michele Zanini, investigadora del RAND Corporation (organización consultora en temas de seguridad mundial) y coautora del libro Enfrentando al nuevo terrorismo sobre las posibles motivaciones de los aún no identificados terroristas.
¿Por qué considera usted los ataques del martes como ejemplo del nuevo paradigma terrorista?
La diferencia básica es que los grupos terroristas tradicionales los de liberación palestina de los años 60, 70 y 80 tenían una forma de pensar caracterizada por sus actos. Usaban la violencia como medio para alcanzar fines políticos y, por lo tanto, les convenía mantenerla dentro de ciertos límites. Era un instrumento. Entendían la necesidad de que la violencia fuera proporcional y de ser mesurados al utilizarla. Y, por supuesto, querían recibir el crédito. El objetivo era persuadir a alguien de hacer algo que uno quería que hiciera o que dejara de hacer lo que uno no quería.
¿Quiere decir que los terroristas a la antigua usaban la violencia para comunicarse?
Sí. Su violencia existía para dañar a la gente, pero también para llamar la atención a su causa. Era más un símbolo. Le enseñaban al mundo cuán serios eran sus propósitos y que estaban dispuestos a hacer sufrir a la gente para lograrlos. Sin embargo, entendían que ir más allá de ciertas fronteras sería contraproducente. Era un medio con un fin.
¿Cómo caracteriza el nuevo paradigma?
Es uno en que la gente cree que está peleando una guerra, y es una guerra entre uno fuerte y uno débil. El lado débil se rebela y entiende que no hay manera de derrotar al fuerte peleando de frente. Así decide explotar las debilidades de los fuertes. Lo hacen utilizando el terror. No quieren pelear en los campos de batalla tradicionales porque saben que los acribillarán. Recurren, entonces, al terrorismo y a tácticas guerrilleras. Consideran estratégico lo que hacen. Osama bin-Laden se considera involucrado en una larga guerra contra Estados Unidos, que consiste en una serie de batallas y campañas. El objetivo estratégico es infligir el mayor daño posible.
Aunque los estadounidenses comparen el ataque de esta semana con Pearl Harbor y digan: "esto significa la guerra", si bin-Laden está realmente detrás de esto, entonces está pensando: "ya estamos en guerra y acabo de obtener una gran victoria".
Bin-Laden, efectivamente, le declaró la guerra a Estados Unidos a mediados de los noventas. Para su organización la gran meta es liberar los sitios sagrados. Su problema es la ocupación militar estadounidense de los países del Medio Oriente. Quieren, entre otras cosas, un Medio Oriente libre de no creyentes. Probablemente también estén opuestos a la hegemonía mundial de Estados Unidos. Declararon la guerra y, hasta cierto punto, solo han apuntado a blancos que representan activos e infraestructura gubernamental: embajadas de Estados Unidos y el navío destructor USS Cole, que son blancos típicos de un ejército.
Pero ¿no bombardearon el Centro Mundial del Comercio en 1993?
No está tan claro. La persona involucrada en ese caso fue un aficionado. No contaba con dirección y fue muy incompetente. Pudo haber destrozado las torres con solo posicionar el vehículo con las bombas en forma diferente. Habría funcionado. Lo interesante es que también tenía planes de colocar bombas en diferentes líneas aéreas y hacerlas estallar simultáneamente. Era distinto: se trataba de un amateur .
Esta pareciera una operación ejecutada por expertos. ¿Qué opina de la sugerencia de que el responsable haya sido bin-Laden?
Hay razones para pensar eso. Es un acto coherente con el paradigma de guerra y está en línea con cosas que ha hecho antes. Es violencia como la que ocurre al librar una guerra, donde la proporción no importa cuantos más mueran, mejor. El grupo Hamas funciona igual. Están peleando una guerra religiosa. Se tiene la magnitud del ataque y el ataque al Pentágono, blanco militar por antonomasia. Y, aunque el Centro Mundial del Comercio no sea un edificio gubernamental, es un símbolo de la supremacía y poder económico de Estados Unidos Querían también, claramente, maximizar el daño.
Otros aspectos que apuntan en la dirección de bin-Laden es que en el pasado ha logrado hazañas simultáneas como esta: el bombardeo de las embajadas, por ejemplo. También cuenta con una extensa red de inteligencia. Pero podrían ser otros. Podría ser un caso promovido por un estado, pero me cuesta creerlo. Sería una declaración de guerra y cualquier nación a la que agarren en estas sabe que le responderían con bombas. Pero es posible; esta gente no siempre es racional. Otro aspecto es que nadie ha reclamado autoría. En los viejos tiempos, ya habríamos recibido tres o cuatro faxes de diferentes grupos diciendo "Lo hicimos nosotros."
Pero en una guerra normalmente se sabe quién es su enemigo y qué quiere. ¿Qué espera bin-Laden, en última instancia, obtener con esto?
Yo leí su declaración de guerra. Creo que presume que la determinación de Estados Unidos es débil y que puede obligarlo a bajar la cabeza y retirarse como lo hizo el Viet Cong en Vietnam. Solo en casos extremos es la violencia un fin en sí misma, pero para ellos la meta es tan grande que nada más quieren hacer todo el daño que puedan. También es importante que tienen un imperativo religioso, que creen en la obligación de resistir, aunque no tenga sentido. De todas maneras, ellos creen que el compromiso de Estados Unidos es débil y que, apenas empiece gente a morir, se retirará.
No pareciera probable. Al contrario, la gente está clamando por represalias.
Tengo curiosidad de cómo resultará. Si bin-Laden es responsable, no tengo la menor idea de qué hacer, que no sea bastante inútil, para evitar que ocurra de nuevo. Ronald Reagan bombardeó a la OLP en Túnez en los ochentas, pero el cuartel de la OLP lo que contenía eran unos archivadores y ese tipo de cosas. Si fuese un estado, se podría invadir o bombardear, es bastante sencillo y directo. Creo que la reacción de Clinton a los bombardeos de las embajadas no fue útil. Bombardearon algunos campos de entrenamiento en Afganistán. Y los destruyeron, pero no era infraestructura valiosa.
¿Qué hace tan difícil atacar a la organización de bin-Laden?
Es descentralizada y desarraigada. No tiene centro que pueda uno deshacer. Cuesta neutralizarlos. Utilizan teléfonos satélite, "chats", CD e Internet para comunicarse y coordinar sus actividades. La tecnología es algo nuevo que les da la agilidad necesaria para este tipo de maniobras. Asusta. En el pasado se dibujaron escenarios apocalípticos, pero nadie creía que fueran a ocurrir.
Estados Unidos puede inclusive determinar dónde se encuentra bin- Laden, enviar a las fuerzas Delta y sacarlo, pero no sé cuánto ayudaría. Eso a veces funciona, pero con bin-LadenÖ sí, es el hombre del dinero y sería una pérdida, pero no es el gran hombre que todo lo dirige y sin quien todo se desmoronaría. Es una red desagregada de individuos con la misma ideología y con la misma sed de sangre. Si se eliminara a bin-Laden, el resto de la red se mantendría en su lugar. No está claro que se resolvería el problema.
¿Qué recomienda usted y los demás autores del libro como formas de combatir este tipo de terrorismo?
Si ellos tienen un paradigma de guerra, entonces probablemente Estados Unidos también debería tener uno. Si están peleando una guerra contra nosotros, nosotros deberíamos estar peleando una contra ellos. Hay que recordar también que su vida es el flujo de comunicaciones. Si se puede encontrar una manera de afectar las maneras como diseminan información en forma dispersa, les sería muy difícil tener éxito en un caso como este. La NSA (National Security Agency) tiene un proyecto en ese sentido llamado Trailblazer, y el FBI tiene el suyo, Carnivore.
¿Está hablando de interceptar comunicaciones?
-Sí. Una vez que se sabe dónde están, se puede tratar de desbaratar sus canales de comunicación, introducir datos falsos y minar su confianza. Se puede, entonces, minar la integridad de su red. Entiendo las objeciones y la controversia pública sobre eso. No me gustaría darle al Gobierno demasiado poder. Pero si estas personas utilizan Internet con propósitos malignos, hay que encontrar algo para evitar que lo logren.
Toda la comunidad de inteligencia le tiene pavor a la guerra con información. Pero no está ocurriendo porque es muy difícil. Claro, estos grupos podrían reclutar hackers, pero estos tienen valores diferentes y no creo que quieran trabajar con terroristas. Pero aún más importante, estos grupos utilizan Internet para efectos organizacionales y no creo que quieran deshabilitarla. Probablemente planearon este ataque utilizando correo electrónico y chats , pero, al final del día, siguen explotando cosas. Porque, como demuestra esta tragedia, explotar cosas funciona. El país entero se paralizó y todo el mundo está poniendo atención. Si apagaran todas las computadoras de Wall Street por un par de días, habría titulares, pero nada como esto.
¿Qué técnicas debería utilizar la inteligencia de Estados Unidos?
Los servicios de inteligencia de Estados Unidos son bastante débiles en fuentes humanas, gente en el campo que realmente sepa qué está ocurriendo. Existe fascinación con los métodos de alta tecnología, pero, si no se tiene gente infiltrada en estas redes de terroristas, no se puede ir un paso adelante. Hay que tener gente dentro que formen parte de la red. Nuestro lema es: "Se requieren redes para combatir redes." El Gobierno de Estados Unidos es muy burocrático y cada agencia protege su parcela. Tiene problemas con el trabajo entre agencias y en diseñar innovadoras formas de combatir el terrorismo. Pasan ocupados peleando batallas políticas sobre quién debe liderar una investigación y ese tipo de cosas. Los servicios de inteligencia estadounidenses son notablemente mediocres en esfuerzos donde actúan varias dependencias. Y estos tipos se mueven rápido. Estados Unidos es un gigante aletargado.
Creo, sin embargo, que Estados Unidos tiene que ver esto como pelear una guerra. Entiendo las preocupaciones con esta apreciación. Es una pendiente resbaladiza, pero deben prepararse para combatir en una guerra irregular. En estos momentos existe apoyo popular para esto.
Por primera vez nos pegaron en casa. No soy de Estados Unidos nací en Italia, pero igual me siento enojada. Solo puedo imaginarme cómo se sienten los estadounidenses. Esto es lo más traumático.
Este artículo se publicó primero en Salon.com, en www.salon.com . Una versión en línea existe en los archivos de Salon. Reproducción autorizada.
Traducción de Alejandro Urbina