La telefonía vía Internet afectará –en los próximos meses– a la telefonía internacional tipo MIDA, más de lo que el e-mail afectó al correo de cartas con estampillas hace unos años.
La tecnología de voz sobre IP, VoIP –el transporte del sonido (voz) en forma digital a través de Internet– ha alcanzado un nivel de calidad y de facilidad de uso que ya permite sustituir los servicios tradicionales telefónicos. Hoy en día, cualquier persona con acceso a una conexión de banda ancha (superior a 64kbps) puede suscribirse a uno de los múltiples servicios de telefonía IP y llamar a cualquier lugar del mundo por una ínfima fracción del costo de MIDA. Mientras una llamada a EE. UU. desde Costa Rica cuesta por MIDA más o menos $0,45 por minuto, por Internet la llamada no llega a $0,03, o sea, quince veces menos.
Hasta hace poco, la calidad de la transmisión de voz por Internet era bastante deficiente. La interfaz con el usuario también dejaba mucho que desear porque requería un computador con micrófono. Todo cambió. Ahora la calidad del audio es extraordinaria y, para hablar, se utiliza un teléfono normal y corriente con el conocido teclado numérico.
El sistema no utiliza la red pública telefónica nacional. Al igual que las demás aplicaciones como www o e-mail, la voz en este caso se transmite en forma digital por los canales normales de Internet. Una pequeña caja (recibe Internet por un conector y distribuye la señal telefónica por otro) convierte la voz en bits y los transmite por Internet a su destino, y viceversa. En el teléfono local conectado a la caja se obtiene tono de marcación de EE. UU. El usuario puede, incluso, escoger el código de área de EE. UU. que desea para su nuevo número telefónico. Para efectos prácticos (y tarifarios) las llamadas se originan en EE. UU; de ahí su bajo costo.
Esta tecnología convierte la discusión sobre apertura, en cuanto a telefonía internacional, en académica. El futuro nos alcanzó y aún no nos damos cuenta.