Con motivo del artículo "Vía para evitar Generales" ( La Nación , 13/6/01) , aprovecho para rectificar ciertos conceptos erróneos sobre el colegio Humboldt que han estado circulando últimamente.
El colegio Humboldt, poseedor de una larga tradición (se fundó en 1912 como Colegio Alemán), es una institución de encuentro, cuya principal misión es difundir a sus alumnos de diferentes culturas, sobre todo alemana y costarricense una imagen actual y real sobre Alemania y Costa Rica. La institución se subvenciona con gran cantidad de recursos de Alemania (unos $1,2 millones al año), lo que permite que las cuotas escolares sean bastante favorables, tomando en cuenta las amplias instalaciones y la calidad de enseñanza que ofrece el colegio. Debido a su condición especial como institución subvencionada por Alemania, el colegio tampoco tiene fines de lucro.
Exclusivamente costarricenses. La mayoría de los alumnos es costarricense (alrededor del 75%). Entre ellos se encuentra un grupo particular, todos exclusivamente costarricenses, que ingresa al quinto grado de primaria después aprobar los exámenes de admisión correspondientes. La mayoría de estos niños y niñas provienen de familias que no tienen la posibilidad de optar por la educación privada por razones económicas. Muchos de estos alumnos obtienen una beca, que puede cubrir hasta el 80% de los costos escolares.
Por estas razones, el colegio Humboldt no es una institución educativa exclusiva para alemanes, ni un colegio de ricos. Sí es cierto que, por su carácter bilingüe (desde el inicio las materias se imparten en español y alemán y a partir del quinto grado también en inglés) y por las exigencias de un currículo académico estricto, el aprendizaje en este colegio no es fácil. Sin embargo, esta es también una de las razones por las que gozamos de muy buena reputación en un gran sector de la sociedad costarricense.
El programa escolar va orientado a la obtención del bachillerato costarricense, que debe ser aprobado por todos los alumnos, y también ofrece la opción de realizar el bachillerato alemán con un año adicional de estudios. La mayoría de los estudiantes deja la institución después del bachillerato (un 60% de la generación) para realizar estudios en una universidad local, especialmente en la Universidad de Costa Rica (UCR). Todos estos alumnos deben asistir a los cursos de Estudios Generales, al igual que todos los egresados de otros colegios costarricenses. El grupo que permanece un año adicional en el colegio (últimamente fueron de 16 a 22 alumnos) obtiene, al aprobar este año y los exámenes finales supervisados por Alemania, el derecho a ingresar a cualquier universidad europea. El bachillerato alemán es reconocido también en Estados Unidos e incluso genera créditos, los que equivalen a un año de estudios. El plan de estudios en este año adicional se basa en objetivos de enseñanza generales y especializados y toma en consideración sobre todo métodos y contenidos científicos propedéuticos, que analizan y cuestionan los problemas e interrogantes de ambas culturas. De esta manera, se establece, en gran medida, el fundamento que se exige a los estudiantes que cursan el bloque de Humanidades en la UCR.
Por lo tanto, no se trata de privilegios opinión citada en el artículo de marras, sino de abrir a los jóvenes un camino a la universidad, cuya meta debe ser la de estimularlos y exigirles de acuerdo con su formación como estudiantes bilingües y biculturales. La tolerancia, la apertura de espíritu y un programa escolar intelectualmente exigente constituyen un buen requisito para un estudio universitario exitoso. Existen numerosos ejemplos de egresados del colegio Humboldt que se han destacado en diferentes campos, dentro y fuera del país.
(*) Director colegio Humboldt