Opinión

SICERE: un acto de fe

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En buena teoría, la Ley de protección al trabajador reunía una serie de fuentes de recursos en una sola cuenta a favor de la pensión complementaria de los asalariados. Por razones políticas, se estableció el SICERE, sistema centralizado de recaudación, como mecanismo operativo para transferir los fondos de los trabajadores a la operadora de pensiones de su preferencia. La complejidad de un sistema centralizado se desestimó. Las consecuencias empiezan a sentirse.








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