Hace cinco o seis años, cuando la edición vigente del DRAE era la 21ª (1992) comenté esto sobre una de las devociones más características de la Semana Santa: «¿Por qué, según el DRAE, vía crucis (expresión latina, literalmente camino de la cruz ) se escribe –ya castellanizado– en dos palabras, contraviniendo la praxis léxica de tantas otras locuciones latinas transformadas en vocablos unitarios: etcétera (latín et cetera ), verbigracia (latín verbi gratia ), postdata (latín post data ), viceversa (latín vice versa ), tedeum (latín te Deum ), paternóster (latín Pater noster ), avemaría (latín ave Maria )...?
¿Por qué, entonces, a vía crucis se le asigna el género masculino ( el vía crucis ) si tanto el vocablo castellano vía como su homónimo y ancestro latino via son femeninos?
¿Cuál sería el plural de vía crucis : vías crucis o viae crucis (si utilizamos el plural latino)? ¿No suenan ambos plurales francamente raros?».
Pues bien, en la edición actual, 22ª (2001), la Academia sigue erre que erre: vía crucis en dos palabras y, por tanto, con una extraña vía masculina . Es decir, de nuevo la RAE marchando contra vía.
Siempre dentro del ambiente de los días santos, objeté, en otra oportunidad, algunas disposiciones académicas: «La acepción 7 del DRAE en el adjetivo santo-ta se lee así: “Dícese de los seis días de la Semana Santa que siguen al Domingo de Ramos ”. El autor de estas líneas tiene programados estos días santos para reflexionar profundamente sobre la situación frecuente de incoherencias y contradicciones en el uso de la mayúscula inicial por parte de la Real Academia Española en su diccionario oficial (edición 21ª, 1992). Por ejemplo, en el artículo citado anteriormente aparecen Semana Santa y Domingo de Ramos con mayúscula, como Dios manda. Pero resulta que, en el artículo semana , se lee: grande, mayor o santa (con minúscula), y un poco más adelante aparece, de nuevo, un Semana Santa , con letras capitales, como debe ser.
Y seguimos. Si Domingo de Ramos va con mayúcula, ¿por qué ese domingo de Resurrección (en el artículo cuaresma )? ¿Por qué un Domingo y otro domingo , en casos similares y en idénticas circunstancias? ¿Cómo justificar miércoles de ceniza así, en minúsculas (artículos cuaresma y miércoles )? Y ¿qué decir del viernes Santo (sic) del artículo viernes ?».
Pues bien, la vigente 22ª edición del DRAE presenta ciertas enmiendas en estas mayúsculas “santas”, aunque siempre dando una de cal y otra de arena. Por ejemplo, aparece, al fin, Semana Santa (con mayúsculas) en todos los casos, pero sus sinónimos semana mayor y semana grande se mantienen humildemente con minúsculas. En el artículo miércoles la RAE decide escribir miércoles de Ceniza [¿por qué no Miércoles de Ceniza ?] y allí mismo se lee –¡al fin!– Domingo de Pascua de Resurrección . Y, si en cuaresma aparece Jueves Santo (mayúsculas), en viernes escribe –porfiadamente– viernes Santo ...
¿Será tan difícil para los ínclitos académicos uniformar el uso de estas mayúsculas de los días santos?