Una amiga cercana, que padece de cáncer, nos recomendó los libros de los esposos Young con la advertencia “yo los descubrí muy tarde, no quiero que les pase a ustedes lo mismo”.
Los libros resultaron apasionantes como las mejores novelas.
Su punto de partida es el descubrimiento de “micozimas” realizado por el científico francés Antoine Béchamp (contemporáneo de Pasteur). Este componente de células y tejidos también ha sido observado por otros. Preexiste a las células y también las sobrevive. Aparentemente, es un principio de vida y muerte.
El Dr. Young observa empíricamente la hipótesis de Béchamp sobre el “pleomorfismo” de las micozimas (su capacidad de mutación). En determinadas circunstancias, las micozimas se transforman en bacterias, virus, levaduras, hongos y moho e incluso, en algunos casos, viceversa. Mediante estas mutaciones las micozimas reciclan los componentes orgánicos de las células y también de los seres vivientes complejos, lo que resulta en su muerte.
Mensaje de muerte. Las condiciones para que ocurra el pleomorfismo son complejas, pero se pueden reducir a un factor: el pH (grado de acidez o alcalinidad) del terreno en que existen. Las condiciones ácidas son mensaje de muerte que disparan las mutaciones y, consecuentemente, aparecen bacterias, virus y hongos, las cuales a su vez, producen toxinas (también ácidas) y generan una reacción en cadena, la cual acaba con el individuo si no logra detenerla. A su vez, explican el desarrollo de cáncer a partir de hongos y de las enfermedades cardiovasculares como resultado del combate a los radicales libres producidos en las batallas contra las toxinas producidas por los hongos.
Terreno adecuado. El tema es apasionante pues, aparentemente, se pueden reducir un importante grupo de temas relacionados con la salud al control del pH de la sangre. Contaminación ambiental y estrés agravan terrenos propicios a las infecciones, pero el agente patógeno externo no es necesario para que la enfermedad ocurra.
Investigadores sobre la vida de Béchamp descubrieron una confabulación de intereses políticos y comerciales en torno a Pasteur y su teoría rival de agentes externos como causantes de las enfermedades infecciosas y su tratamiento consecuente con vacunas y luego con antibióticos. Para demostrar su teoría que un patógeno externo no afecta a una persona con un terreno (pH) adecuado, Béchamp se tomó un vaso de agua infectada de cólera frente a sus colegas. No tuvo consecuencias.
La mala dieta contemporánea, altamente ácida, predispone a infecciones y enfermedades degenerativas. La prevención es simple: una dieta alcalina. Las curaciones que propone Young son más complicadas, pero también basadas en la dieta, suplementos alimenticios derivados de plantas y grasas esenciales.
El libro más didáctico de los esposos Young se titula The pH Miracle. Si otros científicos corroboraran los descubrimientos y terapias de esta lúcida defensa del naturismo, se daría una verdadera revolución de la medicina en el tratamiento y especialmente la prevención de las enfermedades infecciosas y degenerativas.