La temprana campaña política permite plantear con tiempo preguntas a los futuros diputados, y hay dos interrogantes claves: ¿Qué piensa de la vida humana? y ¿cómo la va a respetar?
Hoy, la vida humana es atacada permanentemente. Como su respeto es vital para la convivencia pacífica de toda sociedad, es muy importante conocer antes del proceso electoral la opinión de los futuros parlamentarios y saber, si existe, un compromiso de respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte.
Al manifestar Costa Rica la necesidad de un Alto Comisionado para los Derechos Humanos en las Naciones Unidas, hace unos 40 años, siempre tuvimos la antipatía del bloque soviético, que nunca vio como positiva esta importante iniciativa. Hoy es realidad gracias a nuestro empeño y el de muchas otras naciones.
Costa Rica nunca se detuvo. La lucha por los derechos humanos ha singularizado al país. Nunca nos detuvimos ante los ataques. Nos traía complicaciones, pero sabíamos que estábamos en lo fundamental para la humanidad. Nuestra posición nos ha colocado siempre al lado de las grandes mayorías, que urgen el respeto a su dignidad.
La resolución de la Sala Constitucional de no permitir la manipulación genética y defender la vida desde la concepción, nos ha situado nuevamente en un punto trascendental en pro de los derechos humanos. Hemos actuado de nuevo de cara a nuestras responsabilidades, no hacia la gradería popular. La resolución no agradó a algunos críticos. Pero para Costa Rica era necesario hacerlo a fin de defender al ser humano y remachar el respeto que merece desde la concepción pues el laboratorio médico no puede ser campo estéril para los derechos humanos.
Costa Rica, firmante del Pacto Interamericano de los Derechos Humanos, nunca se atuvo a la opinión de otros en estas materias. Ha sido consciente de sus responsabilidades en pro del respeto a la persona en todo lugar. Así han actuado los costarricenses que, a lo largo de las últimas décadas, han sido llamados a ocupar cargos internacionales en la materia y han sido dignos representantes.
Legislar con responsabilidad. Los legisladores tienen responsabilidades muy importantes para con todos los ciudadanos. "Al hacer esto, estáis convencidos de rendir un importante servicio al hombre, a la sociedad, nunca contra, sino al servicio de la libertad", dijo ante parlamentarios de todo el mundo y de Costa Rica el papa Juan Pablo II recientemente en Roma. Concluyó con la aseveración de que el diputado tiene una responsabilidad clara ante la sociedad: vivir el "compromiso político como servicio".
La manipulación de los derechos humanos es hoy la nueva amenaza que se cierne sobre quienes creemos en estos principios. Esto afecta directamente a las democracias en el mundo de hoy, y atañe directamente a sus familias. Por eso tenemos la tarea enorme de devolver el respeto de estos principios a su sitio.
Quienes violan o transgreden los derechos humanos en una democracia, fácilmente caen en un estado de aniquilación, aprobando leyes criminales como es el caso de la eutanasia: el asesinato por compasión.
Toda vida merece ser vivida. El asesinar a un ser humano en el seno materno, dar paso libre a la eutanasia como medio para deshacerse de los ancianos y la violencia urbana son parte de la cultura de la muerte. Es el colapso de la democracia.
Otro de los aspectos que debe solucionar la sociedad es la violencia familiar. La acción en pro de la mujer y la familia es vital, tanto como el respeto a su dignidad.
El ataque a los derechos humanos es promovido también por personas y organizaciones concretas y, lamentablemente, por naciones o sociedades que quieren reeditar los derechos de los humanos para negarlos. Son las que quieren diluir la familia como si fuera el experimento de un laboratorio químico.
La hora de los criterios. Por ello conviene preguntar a los futuros candidatos a diputados: ¿Cuál es su compromiso con la vida desde el momento de la concepción?, ¿qué piensa del matrimonio?, ¿qué criterios tiene sobre la eutanasia?, ¿qué opina de la población?, ¿cómo enfrentará el envejecimiento de la población?, ¿qué es para usted la dignidad del ser humano?, ¿qué piensa de la manipulación genética?, ¿qué piensa de los derechos de los padres?, ¿cómo va a reconstruir la familia?, ¿qué va hacer para detener la violencia en Costa Rica?, ¿cómo combatirá la violencia doméstica?, ¿qué piensa hacer a favor de la familia?, ¿cuál es su planteamiento para la mujer?, ¿qué piensa de los jóvenes?
Todas las respuestas a estas interrogantes son de vital importancia para conocer la idea de sociedad que pretenden apoyar los futuros diputados.