Opinión

Razonabilidad y legalidad

Fallo contra La Nación y Mauricio Herrera desdeña los principios básicos del Derecho

La legalidad no es un concepto que resulta de una norma por sí sola, sino del ordenamiento o sistema que estas forman, porque es el resultado del conjunto o sistema y de sus interrelaciones. Parte esencial de dicho juicio son los valores que las normas como instrumentos aseguran, y a cuya obtención se deben, porque son instrumentos que no valen por sí mismos, sino en función de los propósitos sociales para cuya obtención existen.

Por eso la Sala Constitucional, en su magnífica sentencia sobre el debido proceso (N°1739-92), declara ese criterio instrumental como regla de constitucionalidad de las leyes por el fondo, según su ajuste a los principios y valores constitucionales, implícitos en la literalidad del texto o que son premisa de este. Tales principios, brevemente expuestos, son los de razonabilidad, proporcionalidad y de adecuación de los medios a los fines. Una ley no puede ser constitucional si es irrazonable, o desproporcionada o inadecuada en cuanto medio para un fin.

Aplicador mecánico y el jurista. Lo mismo vale –y con más razón– de las sentencias judiciales en relación con las leyes y la Constitución: una sentencia no puede ser legal si es irrazonable, o manifiestamente inadecuada y desproporcionada, aunque en apariencia se base en una norma. Los romanos abreviaban el asunto diciendo que el derecho debía "ser bueno y justo", por ser ars bona et aequa . En función de su realismo, racionalidad y adecuación a los fines sociales en función de los cuales existe la ley –porque el Derecho es la regulación de la sociedad organizada– el derecho romano sigue siendo el modelo para los juristas de todos los tiempos.

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