
Soy alemana. Hace 10 años, llegué a Costa Rica como turista. Me enamoré de esta tierra, llena de gente amable y de maravillas naturales. Después de varias visitas, decidí hace siete años trabajar y vivir aquí. Cada vez que mi trabajo lo permite, visito las diferentes regiones. Por eso fui hace poco a Nosara, Guanacaste. ¡Qué desilusión! En Playa Guiones quemaron y talaron casi todos los árboles (incluso especies protegidas como el roble, pochote y guanacaste). Un gran parte del terreno detrás de la playa está a la venta. A la venta están también muchos terrenos en Playa Pelada. Sin respeto a la naturaleza, talan el bosque, construyen casas privadas que se alquilan a turistas que no pagan impuestos, mientras que los hoteles locales –por la mayoría ubicados en armonía con el medio ambiente– quedan vacíos. Ahora permiten el tránsito de cuadraciclos en la playa que orgullosamente tiene la “bandera azul”.