Tono azul en el aire, que embriaga y seduce. Volutas que predisponen al espíritu para disfrutar de una inefable dulzura. Familia de las solanáceas, aplaudida como reina, tras un complicado proceso de la semilla al humo. Puro habano, puro.
Acaba de celebrarse el VII Festival Internacional del Habano, que no es de La Habana, sino de Pinar del Río, provincia occidental de la isla. Nutrida representación foránea. Productores, distribuidores y famosos. fumadores. Jeremy Irons, actor de un Oscar, recibió el premio "Hombre Habano del Año".
Winston Churchill, siendo periodista, cubrió la Guerra de Cuba, finales del siglo XIX. El político inglés, a partir de entonces, hizo del puro su compañero fiel, diario. Y -como dicen los que más saben- también le era indispensable su diario consumo de un litro de whisky. El histórico "sangre, sudor y lágrimas" surgió mientras su puro estaba en pausa, apretujado por el nerviosismo de los dedos del Premier.
Pierre Salinger, secretario de Prensa de JFK, fue despertado una noche por un telefonazo de la Casa Blanca: "¿Podría conseguirme puros cubanos ?" ¿ Cuantos? "Unos mil".¿ Para cuando? "Mañana por la mañana". A la hora fijada, el encargo se había cumplido. "Conseguí 1.200 puros como a usted le gustan", dijo Salinger al mandatario. "Muy bien", respondió el jefe. Y mientras tomaba un puro, lo encendía y degustaba, sacó de una gaveta una hoja oficial, que firmó. Nació así el embargo a Cuba. Corría el año 1961.
Siglo y medio. Colón no encontró en la isla las ricas beldades de Oriente, su sueño de partida. Pero, en la segunda visita se sorprendió ante unos aborígenes que inhalaban el humo de hojas aromáticas, torcidas rústicamente, de una planta que denominaban cohiba. Hoy es una perfeccionada industria, sin máquinas, con arte personal. A mano. Se combina el clima, sol, suelo y sabiduría de los torcedores. Son los mejores tabacos del mundo.
La tripa o interior del puro contiene una mezcla de tres hojas: tabaco ligero, seco y volador. Y todos se envuelven con el capote, mientras la capa externa viste al puro y dicta su apariencia. La emigración española de Canarias, de donde procedía la madre de Martí, encauzaron la potencialidad del habano. El labrador de la tierra tabacalera lo hacía con inteligencia, amor y virtud, según narran los historiadores.
Ni los huracanes Charley e Iván , ni la sequía que azota, han dañado la cosecha que es buena, tal como narra Alejandro Robaina. Comenzó a fumar a los 12 años y hoy, con 86, sigue fumando cinco puros al día. Siglo y medio de trayectoria cubre a bisabuelos, abuelos, hijos y nietos dedicados al tabaco, en su finca de San Luis. Las "Vegas Robaina" son delicadeza para el fumador.
En Cuba, al igual que otras naciones, se restringe ya el consumo de tabaco. Castro, hace muy pocos días - lo escuchamos directamente- señaló que el mejor regalo que se le puede enviar a un enemigo es una caja de puros. Años atrás, el hombre de Sierra Maestra abandonó la compañía diaria de un puro.
"Creo que se fumará más por la prohibición, así es siempre. Quien insista en fumar, elegirá tabaco cubano porque es el mejor", afirma Robaina. Así pensaba Ernest Hemingway. Y lo coronó aquel morboso momento Clinton - Mónica.