Opinión

Puentes asesinos

Porque caerse... se van cayendo

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Creo que nos quieren matar. ¿Quién? No lo sé, pero lo siento. No lo sé porque no tiene nombre propio, no tiene ojos, no tiene cuerpo, no está en ningún sitio, pero parece que está en todos, como sucede con “el Estado”, “la república”, “la municipalidad”, “la dirección”, “la contraloría”, “el concejo”. ¿Sabe alguien a quién le toca garantizar nuestra integridad y seguridad cada vez que pasamos por un puente? No, ¿verdad? Nadie lo sabe, pero es alguien que ha puesto un rótulo que dice: “Peligro, puente en mal estado. Cruce a su propio riesgo” o algo así en uno que otro puente; se diría que es la mano de advertencia del Ángel de la Guarda, pero, ¡no!, es la mano de alguien que más bien nos dice: “¡Pase!”; alguien que sabe que en una de nuestras pasadas, hoy o mañana, podemos caer al vacío y no quiere impedirlo; ese quiere matarnos.








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