La concesión unánime del Jurado del Premio Nacional de Cultura Manuel González Zeledón (Magón) 2003 a la doctora Hilda Chen Espinoza distingue la labor de la mujer costarricense y refuerza el papel emprendedor que cumple en la sociedad; por eso, el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) desea unirse a dicha concesión y felicitar a esta ejemplar mujer.
Doña Hilda Chen es la séptima mujer en ser galardonada con el premio en 40 años de existir este, después de la señora Lilia Ramos Valverde en 1978, la escritora Carmen Naranjo Coto en 1986 y Dinorah Bolandi Jiménez en 1990. En 1995, el premio se otorgó a la señora Lola Fernández Caballero y en 1996 a la señora Julieta Pinto González. En el 2001 se lo asignó a la señora María Eugenia Bozzoli Vargas en la rama de Ciencia Sociales.
La doctora Chen-Apuy es pionera en la investigación, conocimiento y estudios de las culturas orientales que reafirman el carácter pluriétnico y multicultural. Además, ha incursionado en el campo creativo con la publicación de prosa poética y cuentos cortos que demuestran su sensibilidad, acorde con las inquietudes prevenientes de la minuciosa lectura y la investigación. Es una Maestra –sí, con mayúscula–, una eminencia que con sus 80 años no para de estudiar.
Impresionantes contribuciones. En lo académico sus aportes son incalculables. Tiene muchas publicaciones sobre diversos temas en el exterior y ha hecho impresionantes aportes en investigaciones sobre budismo y arte asiático.
Muchos de sus escritos se pueden encontrar en variadas publicaciones, tales como Repertorio Americano, Ariel, revistas de pensamiento pedagógico y diarios nacionales.
La doctora Chen es una maestra con labor ejemplar en docencia universitaria. Formó maestros y maestras y enseñó, entre otros aspectos, el recurso de la danza y la importancia de la sensibilidad artística. Su cátedra es una aula abierta permanentemente a la formación de personas de toda clase social. Es una gran maestra a carta cabal.
Estudio y formación. Hilda Chen-Apuy, una puntarenense, hija de un inmigrante chino que se casó con una costarricense, mostró desde joven su interés por el estudio y la formación, que culminó con éxito en prestigiosas universidades de Estados Unidos, Inglaterra, Holanda, México, Nepal, Sri Lanka, India y Tailandia, entre otras.
Hilda Chen es una mujer emprendedora que, en la década de 1930, sin importar que en su casa no había dinero para estudiar, se las ingenió para seguir adelante por la inagotable veta del aprendizaje. La galardonada siempre dispuso del apoyo de sus padres hacia la educación. Sin duda, le dieron una herramienta para defenderse en la vida: la educación que nunca termina.
Ella es alumna permanente y maestra deseosa de compartir sus ideas, su conocimiento, su amor por la paz.
Como Instituto que trabaja con las mujeres y para ellas, nos alegra que Hilda Chen haya sido designada este año para recibir el Premio Magón; definitivamente ella es un puente de cultura entre los pueblos.
¡Felicidades, doña Hilda!