En la última semana la comunidad nacional ha sido testigo de la valentía y coraje de una notaria pública y de su familia, en el desarrollo del juicio CCSS-Fischel. Como bien lo estudiamos en las aulas universitarias y sabemos que nunca debemos abandonar, la notaria pública Lic. Fanny Ledezma Boschini es consciente de los deberes de probidad y corrección en el ejercicio de una función pública. Deberes que han sido delegados por el Estado a abogados y abogadas dotados de la preparación jurídica y ética para representarlo.
En los libros especializados y en muchos congresos de Derecho Notarial se destaca que el notario público debe actuar correctamente tanto dentro de su despacho jurídico como en la vida personal fuera de este porque la probidad, la corrección en su comportamiento, no puede quedar en la caja fuerte de la oficina, sino que forma parte íntegra de su persona.
Por otro lado, en el ambiente nacional e internacional son constantes los embates a la validez y eficacia del documento notarial pues hay corrientes económicas que insisten en eliminar la intervención del notario público en aras de ofrecer créditos más baratos, atraer más clientes y dejarlos desprotegidos cuando se debe dar un asesoramiento jurídico notarial imparcial y autónomo, sin vínculos jerárquicos que determinan la subordinación de la misma opinión jurídica.
Persecución de escritura. En el caso Fischel, fue objeto de persecución para destrucción de una escritura y su correspondiente copia denominada testimonio. Tales documentos, objeto del interrogatorio, son importantes porque con estos y gracias a sus características de autenticidad y valor probatorio incuestionable, gracias a la intervención de la fe pública notarial, se constituyen en uno de los elementos más importantes para probar hechos y actos realizados por los imputados, donde el lugar, la hora, la fecha, los comparecientes, el negocio realizado, quedan totalmente demostrados por la intervención de un testigo calificado como es el notario público. La intervención de testigos es para probar los antecedentes, el negocio y su ejecución porque no hubo intervención de un notario público.
Desde el siglo XIX, Costa Rica eligió el Sistema Notarial Latino para ofrecer una prueba indubitable de hechos, actos y negocios jurídicos y ahorrar muchísimo dinero a los usuarios y trabajo a los tribunales de justicia; por esa razón seguimos enseñando el Derecho Notarial en las universidades y nos sentimos plenamente satisfechos del producto obtenido cuando vemos la excelente actuación de la notaria pública Ledezma Boschini y su familia.