Se acaban de colocar rótulos de control de grúa en avenida 10, lo cual celebro como ciudadano; sin embargo, ello es una especie de canto al aire si no va acompañado del efectivo control. Desde hace mucho tiempo, por ejemplo todas las mañanas se estacionan dos camiones pesados en un depósito de licores que está diagonal a la estación de Servicio de Combustibles Daytona, situada a su vez a 150 metros del edificio de AyA en Paseo de los Estudiantes.
El problema no es que se estacionen dos camiones de la Cervecería Costa Rica, sino que toman como una hora, entre 8:30 y 9:30 a. m., aproximadamente, descargando botellas. Esto provoca presas desde La Castellana hasta el sitio del Depósito, porque al interrumpir un carril, más los buses que ahora se desvían con buen criterio en esta vía, junto a los demás automóviles, los semáforos no pueden desahogar suficientes vehículos.
Esto lo he constatado porque me he dado a la tarea de dar la vuelta completa y compruebo el embotellamiento. Cuando los camiones de la Cervecería no están, el tránsito fluye sin problemas, incluso con los buses que se le han agregado a la ruta. Ergo, el problema son los camiones que interrumpen juntos casi 25 metros con la separación entre ellos.
Pasan inclusive oficiales de Tránsito por el sitio y no les dicen nada. Parece que se cumple el comentario de que a dichos camiones y a los de la Coca Cola “no les pasa nada”.