Los seres humanos, al interactuar, procedemos conscientemente o inconscientemente con base en la creencia o esperanza de que compartimos ciertas listas de supuestos, objetivos, valores, reglas, principios y conceptos afines. Los economistas, por ejemplo, llamamos esas listas "expectativas"; para los sociólogos forman parte de lo que ellos designan "cultura". En la vida cotidiana, me parece que mucha gente se refiere a cada una de tales listas con la metáfora "plano de vida".
Hay muchos "planos de vida" diferentes, a los cuales ponemos nombres específicos. Traigo a colación los siguientes casos bien conocidos:
La amistad. Es un plano de vida que incluye conceptos específicos como sinceridad, apoyo, consejo, camaradería, generosidad. Y una característica general es que se aplica a muchas circunstancias o momentos: la amistad no tiene restricciones precisas en el espacio y tiempo, sea natural o social.
El compañerismo. Es otro plano de vida que suele abarcar lealtad, respeto, cumplimiento, franqueza, puntualidad, colaboración, equidad. Este conjunto de conceptos corresponde a demarcaciones espacio-temporales relativas al trabajo y otras actividades en el seno de organizaciones.
El comercio. Es un plano de vida que incluye honradez, confianza, retribución, solicitud, crédito, ponderación. Estos conceptos aplican a transacciones que envuelven bienes, servicios y derechos, es decir, actividades de tipo económico y financiero.
La hermandad. Es un plano de vida que implica sacrificio, unidad, cariño, permanencia, defensa. En principio, no tiene delimitaciones en el espacio y tiempo.
La alianza. En esencia no incluye cariño o afecto alguno, sino que abarca intereses, metas, quid pro quo (una cosa por otra, es decir, te doy y me das). Este plano suele operar en actividades burocráticas y políticas; además, puede ser suspendido o del todo desestimado unilateralmente.
Invito al lector a pensar en los contenidos conceptuales de otros "planos de vida", como el noviazgo, el matrimonio, la vecindad, la paternidad o maternidad, el empleo, el magisterio. Evidentemente, el número de planos es infinito. Se observa también que cada uno implica una moralidad y una ética, es decir, todos los conceptos son "buenos" para los participantes, los cuales tienen el compromiso de ajustar su comportamiento al sentido general de ellos. Esto es indispensable para la operación de los planos, porque los conceptos de cada lista no son exhaustivos; pueden haber diferencias, conforme a las experiencias y percepciones de cada parte; y es posible que ciertas listas contengan algunos conceptos iguales o similares a otras, lo cual puede causar que se confundan planos.
Confusiones interactivas. De hecho, la "confusión de planos de vida", que ocurre con frecuencia aún cuando hay buena fe entre participantes, a veces es aprovechada o inclusive provocada conscientemente por algunos, con el propósito de obtener ventajas sobre otros. Todos hemos experimentado, sufrido y perpetrado tales confusiones en nuestras interacciones con otros. Por ejemplo:
Hay quienes confunden el plano de "amistad" con el de "compañerismo", en el seno de las instituciones públicas, con efectos negativos para la productividad y eficiencia: a un "amigo" no se le puede exigir y menos disciplinar.
Muchos políticos se envuelven con abrazos y declaraciones de "hermandad", cuando muy bien saben que sus planos de vida son "alianzas".
El plano de vida llamado "matrimonio" frecuente es confundido con otro denominado "empleo". ¿Quién no ha oído quejas de esposas tratadas como "cocineras" y esposos "explotados"?
La historia del Imperio Romano registra una de las más trágicas confusiones de planos de vida. Cuando Bruto se aprestaba a apuñalar a su padrino Julio César, después de varios otros miembros del Senado, el segundo exclamó: ¡Tu quoque, fili mi! (¡Y tú también, hijo mío!).
Para muchos, la "confusión de planos de vida" es tentación y eventual error que impone pedir perdón. Para algunos, es entretenimiento o función lúdicra. También hay quienes la manejan con virtuosidad artística. Y aún hay otros ocupados en ella como especialidad profesional.