Opinión

¿Pensar menos por usar IA? Lo que realmente muestra el nuevo estudio del MIT

Estamos apenas en los inicios de esta transición. Sería un error ignorar los riesgos de la inteligencia artificial, pero también lo sería renunciar al potencial transformador que ofrece. Lo que necesitamos son marcos éticos, un diseño pedagógico inteligente y alfabetización digital

A medida que evoluciona y aumenta la actividad con la IA, comienza a reemplazarse la necesidad de interacción humana. Como resultado, la empleabilidad de la humanidad disminuye.
Pensar mejor con ayuda de la inteligencia artificial es posible. Pero requiere, precisamente, no dejar de pensar.
A medida que evoluciona y aumenta la actividad con la IA, comienza a reemplazarse la necesidad de interacción humana. Como resultado, la empleabilidad de la humanidad disminuye.
Pensar mejor con ayuda de la inteligencia artificial es posible. Pero requiere, precisamente, no dejar de pensar. (Shutterstock)

Hace unos días, Walter Montes resumía en este mismo medio un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) que ha generado debate mundial: Your Brain on ChatGPT.

El estudio muestra, mediante mediciones de actividad cerebral (EEG), que cuando las personas escriben con ayuda de herramientas como ChatGPT, la conectividad neuronal asociada con la memoria, la atención y el control ejecutivo disminuye. Además, quienes usaron esta tecnología recordaban menos lo que habían escrito y sentían menor apropiación de sus ideas.

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