Opinión

Pensamiento delusorio

Cuando los valores peligran, no se negocia

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En la práctica clínica, el pensamiento delusorio es prácticamente sinónimo del pensamiento engañoso: el paciente transforma la realidad en ficciones por diversas razones que tienen que ver con ciertos aspectos de la personalidad. En el individuo corriente, el pensamiento delusorio no tiene mucha importancia, mientras que en el hombre público sí, porque ningún problema que un Estado enfrenta se resuelve hasta que no se resuelva bien. Y ningún problema se resuelve bien mientras su solución no se fundamente en realidades y no en simples deseos, ficciones o autoengaños.








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