Opinión

Péndulo electoral

Entre el populismo y la tecnocracia

EscucharEscuchar

El profesor honesto (Trejos) sucedido por el caudillo carismático (Don Pepe), a su vez reemplazado por tecnocracia y fino juego político (Oduber); seguido luego por encanto político (Carazo), empaquetado con sonrisa y populismo, para culminar, tras el desborde del carisma, en la sosegada paz búdica del ideólogo socialdemócrata (Monge). Este movimiento pendular entre presidentes reflexivos e impulsivos, entre sosegados y activistas, entre carisma y razón, constituían para Enrique Benavides una especie de ley pendular de nuestra política.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.