En el artículo "ONU en jaque", publicado el pasado 12 de agosto, el autor afirma que la organización se creó con una estructura para un orden bipolar. Las Naciones Unidas y un orden bipolar son dos cosas distintas, pero no excluyentes. De la Declaración de las Naciones Unidas de 1942, la Conferencia de Moscú de 1943 y la Carta de las Naciones Unidas queda claro que el orden diseñado es multipolar y según el principio de la igualdad soberana entre los estados, todo alrededor de un sistema de seguridad colectiva.
Posterior a la creación de la ONU y al margen del sistema diseñado, la vinculación de los estados con las superpotencias generó un sistema paralelo conocido como "orden bipolar". Así, el Estado actuó con base en sus intereses, afectando el funcionamiento de la organización y el Consejo de Seguridad, pero no desvirtuó la sistema de la ONU.
El sistema de seguridad colectiva diseñado tiene como principios esenciales el monopolio del uso de la fuerza -el poder de veto- y la igualdad soberana de todos los Estados Miembros y el derecho de legítima defensa. Los esfuerzos para perfeccionar este sistema no obedecen a la ineficacia de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad, sino al equilibrio de poder actual y a las nuevas amenazas que afectan la seguridad internacional, tales como los efectos regionales de conflictos internos de carácter étnico y multiétnico que azotan Europa, Asia y África.
(*) Estudiante
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