Opinión

Notas al margen

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La Reforma protestante, antes y quizás más que de la observación y condena del vicio y la corrupción del clero romano, nace de la incomprensión --dura y obtusa-- de la negación de la vida considerada como un valor humano y sobre todo humanístico. Puede incluso asegurarse que tiene como antecedentes, los resentimientos de Savonarola, resentimientos que llevan directamente a la revolución de Lutero. Cabe observar de paso, que éste tuvo una infancia y una juventud paupérrimas. ¿Sería atrevido hablar en su caso de "resentimiento", sobre todo cuando, llegado a Roma, se vio rodeado del indescriptible lujo del Renacimiento? Sea lo que fuere, la Reforma es básicamente intolerancia y, sobre todo, aburrimiento.








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