
Hoy, 31 de julio, se celebra el 96 aniversario del natalicio de Milton Friedman. Hijo de inmigrantes austro-húngaros, nació en Estados Unidos y creció entre Nueva Jersey y Nueva York. Durante la Gran Depresión de 1929, su padre sufrió la quiebra de su empresa debido a la crisis.
Friedman estudió economía en la Universidad de Chicago y obtuvo su doctorado en la Universidad de Columbia en 1946. En Chicago conoció a Jacobo Viner, mientras que en Nueva York trabajó con Simon Kuznets (Premio Nobel de 1971).
En Chicago. Luego de instruir en las universidades de Wisconsin y Minnesota, en 1946 fue contratado por la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, en la cual se mantuvo durante los siguientes 30 años ayudando a fortalecer una de las más grandes escuelas de pensamiento económico del mundo.
Allí fue colega de los premios Nobel en Economía: Theodore W. Schultz (1979), George J. Stigler (1982), Merton H. Miller (1990), Gary Becker (1992) y Robert W. Fogel (1993), además de un gran número de prominentes economistas alrededor del mundo, incluidos también costarricenses.
En 1951 recibió la medalla John Bates Clark que otorga la Sociedad Económica Americana cada dos años desde la década de los 40 al economista más prominente menor de 40 años.
En 1957 publicó el libro Una teoría de la función de consumo , en el cual desarrolló la hipótesis de ingreso permanente, la idea de que las decisiones de ahorro y consumo de los hogares son más afectadas por cambios en su ingreso permanente que por los cambios que los miembros del hogar perciben como temporales o transitorios.
Así, por ejemplo, si una persona gana el premio mayor completo de la lotería nacional, bajo condiciones normales es de esperar que los niveles de ahorro y consumo de esta persona aumenten para el resto de la vida. Además, ayuda a explicar por qué un recorte en impuestos, que se percibe como temporal, no se traduciría en un aumento del consumo, ya que ese ingreso adicional se ahorrará, dejando los niveles de consumo inalterados. Una novedosa idea.
También, entre sus trabajos destaca el libro Una historia monetaria de los Estados Unidos , 1867-1960, que publicó junto con Anna Schwartz en 1963. Este volumen provee un detallado recuento del rol del dinero en la economía en los Estados Unidos.
“Inflación y desempleo”, por su parte, es el título de la disertación de Friedman en ocasión de recibir el Premio Nobel de Economía en 1976, en el cual afirmó: “Muchos países alrededor del mundo están hoy experimentando inflación socialmente destructiva, desempleo anormalmente elevado, mal uso de los recursos económicos, y, en algunos casos, la supresión de la libertad humana (…) debido a juicios erróneos acerca de las consecuencias de las medidas del Gobierno; errores que al menos, en principio, son posibles de ser corregidos con el progreso de la ciencia económica”.
Ruptura. Para entonces, las contribuciones de Friedman rompían con el dominio del modelo keynesiano en la macroeconomía hasta las décadas de los años 1960-1970 en Estados Unidos, modelo que se aplicó, con terribles efectos, en Latinoamérica en esos mismos años.
Entre sus últimas grandes contribuciones está el diseño del esquema de fondos de pensiones de capitalización individual, producto que Chile exportó exitosamente al resto del mundo en los últimos 25 años. Esto rompió con el esquema de fondos de pensiones de reparto (tipo Caja Costarricense de Seguro Social) que creó el alemán Otto von Bismarck a finales del siglo XIX, y que fue el sistema dominante en todo el mundo hasta finales de los años 70.
En cuanto a la dolarización de las economías, Friedman, en una entrevista a Forbes del 03/05/1999, ante la pregunta sobre la dolarización en el caso de Argentina, dijo: “Si yo fuera un argentino, ¡me hubiese opuesto! Esto significa que Argentina acepta la política monetaria de Estados Unidos. [...] Argentina se niega asimismo instrumentos de política monetaria. Si la política monetaria de Estados Unidos continúa bien, probablemente esto es deseable. Por otro lado, ¿puede usted contar con esto? Vayamos a 1981-82, cuando el dólar americano se duplicó. Chile, que estaba pegado al dólar, fue empujado a una profunda depresión. Le tomó años recuperarse”.
Principalmente, además de hacer trascendentales aportes a la ciencia económica, Friedman dedicó gran parte de su vida a la defensa de la libertad humana. Algo que hay que estar recordando a la humanidad en forma constante.