Opinión

Los desafíos de Aznar

La concertación y el diálogo serán sus armas

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La investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno español, el domingo último, inauguró una nueva etapa de tendencia conservadora en los asuntos públicos de ese país. Como señaló el mandatario saliente, Felipe González, el ascenso al poder del Partido Popular (PP), liderado por Aznar, refleja un vuelco hacia la derecha del electorado, producto del desgaste generado durante catorce años de dirección socialista. Otros factores, además, contribuyeron a la derrota de la agrupación de González en las elecciones del pasado 3 de marzo. En especial, gravitaron sobre el resultado el alto nivel de desempleo --cercano al 22 por ciento-- así como el deseo de la ciudadanía de reducir el tamaño del aparato estatal e instaurar una mayor transparencia en el manejo de la hacienda pública.








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