Este 9 de abril, el Liceo José Joaquín Vargas Calvo cumplió 50 años, y no podemos pasar por alto esta fecha, porque en ella, hace medio siglo, llegamos a una cita a las 8 a. m. en la Escuela Roosevelt, en San Pedro de Montes de Oca.
Esa mañana, profesores y alumnos llegamos con gran ilusión, porque la vida nos ponía ante un gran reto.
Ese año, el presidente de la República, don Otilio Ulate Blanco, el ministro de Educación, Dr. Virgilio Chaverri y el director general de Enseñanza Media, profesor Isaac Felipe Azofeifa, habían solucionado un problema que se presentaba en los colegios tradicionales Liceo de Costa Rica y el Colegio Superior de Señoritas cuando la matrícula sobrepasó el límite.
Hacía muchos años que no se fundaba un liceo en San José, a pesar del aumento de población y la necesidad que existía de aplicar nuevos métodos de enseñanza: estas fueron las causas principales para que naciera el Liceo Nuevo, como se llamó provisionalmente, bajo el mando del profesor José Joaquín Vargas Méndez. Esta nueva institución tendría una identidad muy propia: un liceo diurno y mixto en San José. Recibió una gran ayuda de chilenos que capacitaron al personal en una nueva corriente educativa, así como de la Unesco y del Punto Cuarto; fue un liceo completamente experimental.
Estos recuerdos que nos permiten disfrutar las vivencias de aquel 9 de abril, cuando el alumno comenzó a descubrir a sus compañeros de clase y la profesora conoció a sus compañeros de trabajo; se organizaron los alumnos en ocho grupos y se realizó la primera reunión de profesores y, así, poco a poco, director, profesores y alumnos, formamos una comunidad educativa que durante medio siglo ha forjado jóvenes muy valiosos, que han sabido responder a las expectativas de las autoridades educativas de 1951.
(*) Profesora y alumno fundadores