Luis Mesalles. Hace 5 días

El gobierno pareciera tener encaminada una solución parcial al urgente problema de liquidez. Pero todavía le falta para terminar de solucionar el déficit fiscal.

Para ello, debería emprender una ronda de reformas orientadas a promover un aumento significativo en la productividad de la economía. Con ello, no solo llevaría al país a un estado económico superior al actual, sino que también ayudaría a completar la solución del problema fiscal.

En banca, por ejemplo, una buena idea sería crear un seguro de depósitos, así como eliminar el subsidio que recibe el Banco Popular por medio de las cargas sociales

Un asunto de atención inmediata es la eficiencia en el uso de los recursos en el sector público. Hay que revisar el funcionamiento de todas las instituciones con el fin de determinar cuáles deben ser reestructuradas, si vale la pena fusionar algunas e incluso si es conveniente cerrar o vender otras. Debe plantearse una verdadera reforma estructural del empleo público con el objetivo de premiar a los buenos funcionarios y castigar a los malos.

En los mercados donde instituciones públicas compiten con empresas privadas, debe aumentar el grado de competencia. En banca, por ejemplo, una buena idea sería crear un seguro de depósitos, así como eliminar el subsidio que recibe el Banco Popular por medio de las cargas sociales, permitir que las instituciones públicas puedan abrir cuentas en bancos privados, eliminar el peaje bancario y las cargas parafiscales de los bancos y flexibilizar los procedimientos para vender activos no productivos en la banca estatal.

También hay que buscar la forma de aumentar el grado de competencia en varios mercados donde solo participan privados. Especialmente aquellos que gozan de protecciones arancelarias o no arancelarias. La restricción a la importación de productos crea un poder cuasimonopólico en algunas industrias, lo cual reduce su productividad y eleva los precios de sus productos. Igual sucede en algunas profesiones, en las que la obligación de colegiarse encarece el servicio que brindan.

Con el fin de reducir los costos de traslado de personas y de mercancías por el país, urge mejorar la infraestructura vial y modernizar el sistema de transporte público.

La tramitomanía que domina a las instituciones públicas debe ser erradicada. Deben reducirse, drásticamente, los tiempos que duran los trámites, de manera que los costarricenses gastemos menos tiempo haciendo filas y más buscando cómo mejorar nuestra productividad.

En fin, debemos buscar cómo hacer más chocolate con el cacao que tenemos.