Columnistas

En Guardia: No coma cuento con los bancos públicos

Los bancos del Estado deben ser privatizados ahora que todavía valen algo porque no coma cuento: la banca pública nunca ha sido de los ciudadanos.

¿Qué hacer con los bancos públicos? Antes de responder, debo recordar lo blandengue que ha sido la clase política y cómo el trasnochado sesgo ideológico le impide adoptar decisiones acordes con la compleja situación fiscal.

No coma cuento: los bancos públicos nunca han sido ni serán de los costarricenses (la abuela, al menos, heredó las joyas a sus nietas). Nosotros no tenemos acciones, no nos reparten dividendos, cuesta arrancarles crédito (salvo con deleznables patas políticas) y, si nos lo dan, los intereses en colones son horrendos y hay que hipotecar hasta el alma (la mía no es sujeto de crédito, por pecadora). El supuesto propietario, don Gobierno, tampoco percibe dividendos y debe asumir las pérdidas de los fallidos que luego nos traslada con impuestos, inflación y altos intereses. Los únicos que pellizcan son sus sindicatos: se embolsan el 15 % de las utilidades y jugosas remuneraciones.

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