Columnistas

La ordalía de Bancrédito

Picardías de la Tesorería
Picardías de la Tesorería Luis Navarro

El elenco de errores oficiales para mantener vivo a Bancrédito da grima. Lo triste es que la saga aún no termina. Vendrán nuevos y más costosos episodios (con cargo a los contribuyentes) hasta que, por fin, se escriba su epitafio.

Históricamente, (casi) todos los gobiernos le han inyectado altas dosis de recursos a ese banquito económicamente inviable (por su pequeñez y redundancia con la banca pública) para no provocar el repudio electoral de los cartagineses. Ningún presidente, ni ministro de Hacienda se ha querido comprar ese pleito. ¿Actúa igual el dúo actual?

Desafortunadamente, sí. Alguien los pintó con descarnada nitidez: a menos de generar una “crisis”, el gobierno (PAC) demostraría que sí puede gobernar. ¿Cuál sería esa supuesta crisis? No sería cambiaria, monetaria, ni fiscal; las condiciones subyacentes no están para ello, al menos en lo que resta de este Gobierno. Quizás, se refería al cierre de Bancrédito. Les aterra. Don Luis Guillermo descalificó a quienes sugirieron hacerlo al decir que le costaría al país un 2% del PIB (cifra contradicha técnicamente por otros analistas) y se empeña en mantenerlo vivo, con respiración artificial, a la espera de un milagro.

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