El Centro Israelita Sionista de Costa Rica, ente representativo de la comunidad judía de Costa Rica, lamenta profundamente la decisión, tomada por el presidente de la República, Óscar Arias Sánchez, y por el canciller de la República, Bruno Stagno Ugarte, de trasladar la sede de la Embajada de la República de Costa Rica en el Estado de Israel, anunciada durante el Consejo de Gobierno el martes pasado.
La comunidad judía de Costa Rica respeta la decisión soberana tomada por el Gobierno de la República. Asimismo, el Estado de Israel en forma soberana fijó el 15 de mayo de 1948 su capital en Jerusalén Occidental, capital milenaria del pueblo judío, fundada por el rey David hace más de 3.000 años, y ciudad santa para judíos, cristianos y musulmanes.
Ciudad abierta. Naciones Unidas consideró en 1947 a Jerusalén como una ciudad bajo régimen especial, con acceso a todas las religiones. Sin embargo, al momento de la creación del Estado de Israel, fuerzas árabes invadieron y se apoderaron de Jerusalén Oriental y la ciudad amurallada, y no se permitió el ingreso de judíos a los lugares santos durante 19 años. Desde su liberación y unificación en 1967, Jerusalén es visitada por personas de todas las religiones.
Los Gobiernos de Costa Rica y El Salvador, desde 1963, fueron los únicos dos países en el mundo en levantar la bandera de dignidad, reconociendo el derecho de cada país a establecer su capital en el lugar que le parezca conveniente.
Creemos que el Gobierno de la República no ha valorado todos los esfuerzos de paz que el Gobierno del Estado de Israel ha realizado ni de que el reciente conflicto fuera el resultado de la provocación por parte de los Gobiernos de Irán y Siria, utilizando a las organizaciones terroristas islámicas Hamás y Hezbolá, todos con el objetivo de destruir al Estado de Israel.
Inoportuna decisión. La comunidad judía de Costa Rica considera inoportuna la decisión del presidente de la República ya que, a la luz de los recientes acontecimientos, podría erróneamente interpretarse que exista un apoyo tácito a organizaciones terroristas que pretenden la eliminación de un Estado soberano e independiente.
Instamos al presidente Arias, en su condición de premio Nobel de la Paz, a utilizar sus buenos oficios para que las resoluciones de Naciones Unidas n.° 1559 y n.° 1701 se puedan implementar a la brevedad posible. Los Gobiernos del Estado de Israel y del Líbano, así como la comunidad internacional, por medio de las Naciones Unidas, tratan de librar al Líbano del poder terrorista de Hezbolá.
Es ahora cuando el mundo civilizado conoce la magnitud del poder del terrorismo fundamentalista, no solo por el armamento empleado, sino por la macabra planificación y ejecución de atentados indiscriminados en diferentes ciudades de primer orden, así como la amenaza generalizada a toda la humanidad.
La comunidad judía de Costa Rica reafirma su más irrestricto apoyo al legítimo derecho del Estado de Israel de convivir en paz con sus vecinos en la milenaria tierra de sus ancestros.