Opinión

Las raíces del miedo

EscucharEscuchar

Frente a tragedias como la del martes sentimos una tristeza profunda, una tristeza propia y ajena, una tristeza impotente. Es terrible estar sentado frente al televisor viendo cómo se desploman dos de los edificios más grandes del mundo: cientos, tal vez miles de personas muriendo destrozadas y aplastadas, mientras nosotros miramos "en vivo".








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.