Opinión

La nueva consigna

El déficit fiscal y la deuda pública roban a los pobres para dar a los ricos

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En las últimas semanas algunos en la izquierda democrática costarricense han añadido un nuevo mandamiento a su catecismo ideológico: "No aprobarás, bajo ninguna circunstancia, impuestos indirectos". La fracción del PAC, buena parte de la del PLN y algunos de los sectores sociales representados en la comisión mixta que discute la reforma fiscal, han anunciado que, si la solución de la actual coyuntura fiscal demanda algún aumento tributario, este deberá recaer únicamente sobre los tributos directos. Después de todo, ¿no nos han dicho reiteradamente don Albino Vargas, don José Miguel Corrales y muchos otros que nuestro sistema tributario es uno de los más injustos del mundo? Aunque comparto con los mencionados la pasión por una sociedad más equitativa y la conciencia de que nuestro sistema tributario debe ser reformado, me temo que el rechazo tajante al aumento de los impuestos indirectos solicitado por el gobierno huele a consigna ideológica, a voluntarismo fiscal y a incomprensión de los límites de las reformas tributarias.








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