Opinión

La Escuela Japonesa

El disfrute de la educación

Jun Watanabe, de segundo grado de la Escuela Japonesa, derrochó su espíritu oriental para celebrar la Independencia.
Jun Watanabe, de segundo grado de la Escuela Japonesa, derrochó su espíritu oriental para celebrar la Independencia.

Entre las más lindas experiencias que he tenido está la visita a la Escuela Japonesa de San José. Igual que el Colegio Humboldt, el liceo Franco-Costarricense y el Colegio Weizman, esta escuela tiene la particularidad de enseñar un idioma pero, sobre todo, de difundir una cultura y modelar en sus estudiantes una forma particular de pensar; en los cuatro casos, son colegios rigurosos en lo científico y sólidos en la formación humanista.

La Japonesa es una pequeña gran escuela; la matrícula total de estudiantes de primaria y secundaria es de 26, lo que hace aún más enriquecedora la formación por ser casi tutorial. Los alumnos estudian con intensidad; tienen un ciclo lectivo largo –como si estuvieran en Japón– con 3 períodos de vacaciones: 15 días en diciembre, 22 días en agosto y 15 días en marzo; van a clases hasta las 3:30 p. m. Se les ve felices, a todos; los del kinder entretenidos con su maestra; los de escuela y colegio con sus profesores japoneses, aprovechando cada minuto en formarse integralmente... con solo verlos comprendemos el "milagro japonés" de contar con una de las poblaciones más educadas del mundo: ¡es que disfrutan la educación!

Más horas, más días. El sistema de educación japonés tiene 6 años de la escuela primaria, 3 de secundaria básica y 3 de secundaria superior (similar a la europea, con 6 años de secundaria). En términos de ciclo lectivo, los estudiantes japoneses reciben 50 días más de instrucción por año que los niños estadounidenses, lo que al concluir la secundaria se traduce en términos reales entre 3 y 4 años más de instrucción que los estadounidenses; si hablamos de matemática, al contar las horas y días de clase, el alumno japonés recibe unos dos años más que uno estadounidense (Okimoto, Daniel, & Thomas Rohlen, eds. Inside the Japanese System. Stanford University Press, 1988). En relación con las horas de clase, los japoneses reciben de 6 a 8 horas, de lunes a viernes, y los sábados reciben medio día lectivo. En cuanto a acceso a la educación en Japón, las enseñanzas primaria y secundaria básica son gratuitas y obligatorias, y el 92% de los jóvenes concluye los estudios secundarios.

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