Opinión

La edad madura y sus ventajas

Soliloquio a los setenta y tres años: Nunca en verdad he sido tan dueño de mi vida

EscucharEscuchar

A cierta edad, las personas nos vamos haciendo invisibles; nuestro protagonismo en la escena de la vida declina; pareciera que no existimos para un mundo en el que solo caben el ímpetu de los años jóvenes, las figuras delgadas y espectaculares, deportistas, cantantes, artistas de cine, políticos jóvenes...








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.