Opinión

La directriz del crédito

¿Un lícito ejercicio del poder de dirección?

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El poder de dictar órdenes y el de emitir directrices son distintos en cuanto a límites y fundamentos. Con la directriz, a diferencia de las órdenes, los destinatarios tienen amplia libertad de elección de los medios para cumplir con la meta definida, que hasta puede ser incumplida si existen motivos válidos. Es inconstitucional e ilegal imponer, mediante una directriz, los medios para lograr los fines y metas que esta determina.








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