Opinión

La cosificación de la persona

Impera una moda colectiva de verse como simples seres de deseos y pasiones

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Si nos aceptásemos como personas, el tono humano de la convivencia sería distinto: más fraterno, positivo y optimista, basado en el "amor de amistad" y el respeto a la libertad personal; tendríamos unas relaciones más abiertas y amigas de la verdad y no del engaño, la hipocresía o la mentira, y predominaría un ambiente caracterizado por la estima individual.








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