
Las listas de espera son uno de los principales problemas del sistema de salud costarricense y el grueso de ellas está en los servicios de imágenes médicas. No se trata solo de estar en capacidad de realizar radiografías o resonancias magnéticas en servicios que operen 24/7. La imagen por sí sola no le dice al médico general cuál es el diagnóstico; por eso, resulta indispensable que dicha imagen sea interpretada por un profesional en Radiología.
Algunas candidaturas proponen las alianzas público-privadas y más inversión para enfrentar la crisis de especialistas y las listas de espera crecientes. Si bien dichas alianzas no significan una privatización total de los servicios, una gestión inadecuada puede generar un traslado progresivo a la privatización completa y hay que tomar en cuenta algunos factores.
Por un lado, en la práctica clínica privada, predomina un esquema de remuneración basado en el pago por estudio reportado, distinto al modelo de pago por jornada que ha venido utilizando la Caja Costarricense de Seguro Social, aunque desde el 2024 inició un plan piloto para pagar por resultados. Si bien lo anterior puede servir como un incentivo para generar más reportes en el menor tiempo posible, se puede traducir en una mayor fatiga del médico radiólogo. Esto incrementa el riesgo de errores diagnósticos y de omisión de hallazgos sutiles, lo que repercute directamente en la salud del paciente.
Por otro lado, el diagnóstico por imágenes se basa en la calidad; no se trata solo de presionar el botón de un equipo. Por eso, todo esfuerzo será inútil si quienes operan los equipos poseen una formación insuficiente o si los equipos no son los adecuados. La implementación del sistema Redimed (Red Digital de Imágenes Médicas) de la CCSS era una esperanza, pero un estudio de la Contraloría General de la República, determinó que a, mediados del año pasado, solo operaba en 13 centros de salud.
Los estudios de ultrasonido representan una parte importante de las listas de espera. En otros países, como Reino Unido, son los imagenólogos quienes realizan estos exámenes, lo que ha demostrado ser una estrategia efectiva para aliviar la carga de los médicos radiólogos. Sin embargo, en Costa Rica, a pesar de que los profesionales en Imagenología tienen una sólida formación universitaria, esto no se ha considerado como opción.
La solución al problema no está solo en comprar más equipos, o tener más hospitales, o pagarle al sector privado. Por ello, invito a las candidaturas a reflexionar: ¿cuál es esa causa fundamental y no abordada? ¿Por qué se insiste en cortar las ramas en vez de eliminar el problema desde la raíz?
Si desea conocer qué proponen los diferentes planes de gobierno sobre este u otros temas, puede consultar el nuevo chat “Votante Informado”.
María Fernanda Sequeira García es estudiante de Imagenología.