Las “Fiebres víricas transmitidas por mosquitos y culicoides (zancudos)”, según la clasificación de la OMS, se dividen en dos subgrupos:
1A. Enfermedad por el virus de la Encefalomielitis Equina Venezolana.
1B.Otras fiebres transmitidas por mosquitos y culicoides, grupo en el cual entre otras virosis, se ubican la “Fiebre del Nilo Occidental” (FNO), Fiebre del Valle del Rift, Fiebre de Bwamba y Enfermedad por el virus de Oropouche.
En el caso específico de la la FNO, enfermedad mortal del sistema nervioso en los seres humanos, la OMS calcula que, aproximadamente, una de cada 150 personas infectadas llega a padecer una afección grave; la enfermedad puede presentarse en personas de cualquier edad, pero tienen mayor riesgo los mayores de 50 años y las personas con inmunodeficiencia.
Las manifestaciones leves son: fiebre, dolores de cabeza, cansancio, dolores corporales, náuseas, vómitos e inflamación de los ganglios linfáticos; a veces se presenta erupción cutánea en tórax, abdomen y espalda; síntomas que pueden durar varios días o semanas.
Los síntomas de la afección grave: dolores de cabeza, fiebre elevada, rigidez de nuca, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, debilidad muscular y parálisis. Esta enfermedad tiene un ciclo enzoótico, mediante la transmisión mosquito-ave (reservorio)- mosquito; sus vectores principales son mosquitos del género Culex, principalmente Culex pipiens y Culex quinquefasciatus . El ser humano y el caballo son hospedadores finales, lo cual significa que se infectan, generalmente, por las picaduras de mosquitos infectados pero no propagan la infección.
En el año en curso, en los EUA, según el Boletín de Vigilancia de la Salud (semana 33 a 37), del Ministerio de Salud de CR, al 18/09/2012, se habían reportado 3.142 casos y 134 muertes por FNO, específicamente en Texas, Dakota del Sur, Misisipi, Oklahoma, Luisiana y Michigan. Dicha epidemia es la peor y más letal en la historia de ese país.
En Costa Rica el riesgo de esta zoonosis se centra en la época de migración de aves infectadas de Norteamérica a Centroamérica y la presencia de especies de mosquitos del género Culex; sin embargo, existe la articulación entre el Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) para atender con éxito un potencial brote, siempre que la población coopere con la eliminación de criaderos del mosquito y una activa promoción de salud comunitaria.
A nivel mundial, la manera más eficaz de evitar la enfermedad es el control del mosquito mediante la reducción de los criaderos o las fuentes larvarias (semejante al dengue) y entender que, históricamente, la transmisión de microbios mediante los mosquitos ha causado miles de muertes por malaria, dengue, fiebre amarilla, fiebre del Nilo Occidental y otros.