He solicitado a La Nación la publicación de este derecho de respuesta, ante artículos publicados anteriormente. El día 20 de febrero de 1968, el Consejo Directivo de la Editorial Costa Rica ofrece a los lectores el libro del Lic. Paul Woodbridge y la publicidad anuncia: “los contratos Webster Mora”.
“( ... ) y las consecuencias de dichos contratos fueron la declaratoria de guerra por parte de la República de Nicaragua y el confinamiento del coronel don Joaquín Fernández y el descrédito que sufrió el gobierno de Juanito Mora al contratar con personas relacionadas con los dirigentes del filibusterismo.”
Libro polémico. El libro de inmediato levantó una de las polémicas más furibundas en la historia literaria del país. No era para menos pues Juan Mora Porras era reconocido desde la escuela primaria como un sol de libertad, integridad y pureza. El Consejo Directivo que ordenó la publicación de la obra estaba integrado por poetas, historiadores, escritores, y un pintor. Sus nombres al día de hoy se presentan en nuestras universidades como dignos de ejemplo, admiración sin límites, hombres y mujeres incapaces de promover una gran mentira.
El Consejo Directivo era integrado por representantes del Ministerio de Educación, Dirección de Artes y Letras, Universidad de Costa Rica, Academia de Historia, Sociedad de Autores de Obras Literarias, Artísticas y Científicas de y Costa Rica: Julieta Pinto, Lilia Ramos, Alberto Cañas, Ricardo Blanco Segura, Carlos Meléndez, Julián Marchena, Jorge Enrique Guier, Víctor Manuel Arroyo, Rafael Lucas Rodríguez, Jorge Debravo, Daniel Gallegos, Rafael Fernández.
En la página de este libro, nos es posible leer: El Señor Juanito Mora también tenía otros planes que vale la pena relatar. En carta que envió W. Carey Jones al Secretario de Estado señor Cass, a propósito de una entrevista que había tenido con don Juan Rafael Mora, le contaba que:“(…) éste le había dicho que había en Estados Unidos un prejuicio al creer que Costa Rica estaba bajo la influencia de Gran Bretaña y Francia lo cual era un error, porque el gobierno y el pueblo de Costa Rica, era muy aficionado a los Estados Unidos y finalmente él, Juanito Mora, propuso la idea de un protectorado tácito o expreso de los Estados Unidos sobre la República de Costa Rica. (Nota: En ese momento la paz reinaba entre Nicaragua y Costa Rica. La sombra de Walker no existía en la tierra de Nicaragua).
En las elecciones de 1859 de 94 electores, recibe Juan Mora Porras 87 votos y gana las elecciones. Entre Costa Rica y Nicaragua existe la paz. Y... entonces aparece el momento fatal en que 97 costarricenses de gran valía, se reúnen ante el Padre de la Patria don José María Castro Madriz para escuchar la lectura de la siguiente carta: La carta de Corneluis Vanderbilt.
“New York, 5 agosto 1857. General Don José María Cañas, Comandante en Jefe de las Fuerzas Costarricense en la República de Nicaragua. Recibí la comunicación de Su Excelencia de manos de su edecán; quien exhibió su personería y me explicó sus puntos de vista.
”Creo que usted difícilmente tendrá suficiente población en los Departamentos de Rivas, Guanacaste y Río San Juan, para el propósito de hacer una república separada . Sin embargo, si usted puede realizar su plan sin dilación, encontrará toda clase de estímulos por parte del Gobierno de la Unión Americana, pues estoy seguro que protegerá a cualquier gobierno que abra la Ruta del Tránsito.
”Su Excelencia puede conseguir este fin y asegurarse de una ayuda sólida, abriendo el Tránsito sin perdida de tiempo y poniendo los vapores del río y del lago a mi disposición, para que yo pueda comenzar con mis líneas inmediatamente. Estoy seguro de que su influencia es muy grande en ambas repúblicas.
”¿No sería bueno que se hiciera usted nombrar embajador de ambos países con plenos poderes para disponer y contratar acerca del Tránsito y después llevar a cabo sus planes? Tendrá de una manera más explícita explicados mis puntos por las explicaciones que he hecho a estos caballeros, pero mis impresiones son que es mejor que venga usted o que mande a un Ministro plenamente autorizado cerca de este punto.
”El Ministro de Nicaragua que se encuentra aquí, don Antonio José Irisarri, se opondría a cualquier alteración en Nicaragua y él está bajo la influencia de Martínez y Jerez. Él no aceptaría, me he dado cuenta varias veces, hasta que no haya recibido respuesta de Su Excelencia. Si usted viniera, dispondría de mi calurosa cooperación y tan pronto como el Istmo esté abierto.”