Las redes sociales, que nacieron con el inicio de este nuevo siglo, han transformado de una forma vertiginosa la manera de relacionarnos socialmente. Sitios como Facebook, Twitter y MySpace pasaron de ser un lugar de encuentros esporádicos donde descubríamos amistades perdidas para convertirse en el medio básico de reunión con conocidos, amigos, familia y uno que otro (a veces más) desconocidos.
Aunque pareciera un medio impersonal, lo cierto es que las redes sociales han tenido la virtud de unirnos, de posibilitar un contacto permanente con la cotidianidad de los otros, dando un tono de indudable calidez y cercanía al encuentro virtual.
Consolidada esa etapa, ahora las redes sociales inundan las estrategias comerciales de las empresas que han visto la virtud de un acercamiento directo a sus potenciales clientes. Sin embargo, una estrategia comercial no puede tratarse igual que una estrategia social y, como siempre, existen reglas jurídicas que deben considerarse.
Las reglas de las redes. Toda red social posee claras reglas para la interacción comercial de las empresas con los usuarios. No basta con crear una página, invitar clientes y hacer promociones y concursos para sumar seguidores. Aunque pocos se detienen a leer las condiciones de uso de las páginas, es necesario que toda estrategia se rija según las condiciones del sitio que servirá de plataforma comercial y ajustar las reglas particulares del negocio a las condiciones del sitio.
En cuanto a publicidad, premios, concursos y regalos, la mayoría de códigos de conducta de las redes sociales (incluidos los Fan Pages) expresamente exigen el consentimiento previo por escrito del sitio para realizar estas actividades. Si el consentimiento se da, el solicitante debe cumplir las condiciones de la red y las leyes aplicables en el país donde se realice la publicidad, el concurso o promoción.
En además aconsejable elaborar reglamentos del sitio que fijen claramente las condiciones del mismo y den plena garantía al consumidor de las condiciones y restricciones de la actividad comercial así como las limitaciones de responsabilidad que puedan existir. Claro está, estos reglamentos no podrían nunca contradecir las normas de la red social.
Considere que muchas de las páginas prohíben condicionar la participación en la promoción a que los usuarios aporten contenidos en el sitio, como publicaciones, cargas de fotos o actualizaciones de estado. Hay redes que prohíben notificar a los ganadores a través de la red (mensajes, chat o en perfiles). Otras indican que no se puede instar a los usuarios a que creen una cuenta en el sitio para participar en la promoción.
En materia de propiedad intelectual, para poder propiciar el intercambio de materiales, algunas redes suelen poseer condiciones donde indican que los usuarios que comparten material de su autoría ceden de forma gratuita y exclusiva sus derechos de autor sobre el material a favor del sitio, para lo cual, el solo envío y comunicación del material implica la autorización de las condiciones así como la autorización para que el sitio publique, distribuya, transforme y comunique el material incluso por medio de aplicaciones de terceros tales como Youtube.
Haciendo negocios en un ambiente seguro. Internet y ahora las redes sociales generaron un espacio nuevo para las estrategias de mercadeo de las empresas que es sin duda el hoy y el futuro de la publicidad. Pero su estrategia de negocio debe ir de la mano con la estrategia legal y una asesoría preventiva que le permita actuar en un ambiente seguro.
Debe considerar, que un incumplimiento con las reglas de las redes sociales podría traerle consecuencias graves como la cancelación de la página donde ofrece promociones a sus clientes, y estos, a su vez, podrían exigirle algún tipo de reparo por incumplimiento, al amparo de la legislación nacional de protección al consumidor. Use los medios responsablemente, cumpliendo con las reglas legales, y tendrá un mejor provecho para usted y para sus clientes.