El pasado 9 de marzo se cumplieron 120 años del natalicio y el 18 de noviembre 80 años de la desaparición física, de uno de los costarricenses más singulares que ha dejado su impronta a través de los años, cuya luz sigue iluminando e irradiando no solo el campo educativo, sino el cultural en general, el gran formador don Omar Dengo Guerrero.
El licenciado Víctor Manuel Elizondo refería de don Omar Dengo, que con tratarlo una vez, la persona “…quedaba encadenado a él por fuertes vínculos de simpatía; era atrayente por su sabiduría, por su idealismo, por la firmeza de sus convicciones como educador, como filósofo, por su encendido patriotismo y por la bondad de su corazón, inagotable en generosidad. Era un técnico en materia pedagógica; para conocer a fondo todos los sistemas educacionales y el pensamiento de autores extranjeros en esa materia, estudió inglés, francés y alemán...; fue orador de altos vuelos; su oratoria bella en la forma y profunda en su fondo, era electrizante. La Sala Magna de la Escuela Normal se abarrotaba de público cuando se anunciaba un discurso de don Omar, de apertura de clases o de final de curso”.
Herediano de adopción. El profesor Guillermo Solera Rodríguez reseña que don Omar Dengo “…fue maestro, un educador en el más amplio sentido del vocablo. De pensamiento profundo; enseñó a sus discípulos con la elocuencia de su palabra y con el ejemplo de su vida honesta y laboriosa…De carácter severo y enérgico cuando las circunstancias lo imponían, pero siempre atento, afable, culto y bondadoso en todos los actos de su vida”. Aunque no nació en Heredia, las y los heredianos lo adoptaron como uno de sus hijos dilectos, gracias, fundamentalmente, a la labor que desarrolló como profesor y director de la Escuela Normal de Costa Rica, formando a la comunidad herediana, a la juventud herediana y nacional. Su amor a Heredia fue tan profundo que pidió que sus restos mortales permanecieran en esta ciudad, restos de tan ilustre persona que descansan, como anota don Guillermo Solera, cubiertos con tierra herediana. El 6 de octubre de 1969, la Asamblea Legislativa bajo el Acuerdo N.º 973 lo declaró Benemérito de la Patria. En Heredia, la calle primera y el campus de la Universidad Nacional conmemoran su nombre, así como el nuevo Centro Cultural y Museo Herediano, cuya sede física es la antigua escuela República Argentina, de la cual don Omar Dengo fue director en 1916, cuando el edificio tenía el título de Escuela de Aplicación de la Escuela Normal de Costa Rica. Otras instituciones educativas nacionales ostentan igualmente el nombre de don Omar.
La conmemoración del natalicio y fallecimiento de don Omar Dengo debe llevarnos a la obligada reflexión del alcance de su invaluable legado y de cómo su sabiduría, humildad y servicio confluyen en el excepcional humanista que fue y es, pues don Omar Dengo estará siempre presente en la persona que lucha, que tiene esperanza y sueña con una patria cada vez mejor, fundamentada en el trabajo, el estudio y en el respeto y comprensión de los demás.