
Este jueves 11 de junio arrancó el Mundial de Fútbol 2026, un evento masivo que reunirá a multitudes de aficionados de numerosos países y regiones.
Sin embargo, poco se ha hablado de la importancia de que quienes viajen a Estados Unidos, Canadá o México para asistir a los partidos tomen precauciones para prevenir lesiones, descompensaciones o enfermedades infecciosas.
El primer consejo es adquirir un seguro adecuado de gastos médicos. Además, resulta aconsejable portar, tanto en los estadios como en otros lugares de reunión, copias de los documentos de viaje y certificados de salud.
Quienes padecen enfermedades crónicas y requieren medicación permanente no pueden olvidar sus fármacos. Lo ideal es llevarlos tanto en el equipaje de mano como en otra maleta, y consumirlos exactamente como fueron prescritos. También es muy recomendable tener al día el esquema de vacunación, especialmente contra virus estacionales como la influenza y contra enfermedades como la hepatitis A y B.
Los riesgos, además, no terminan al regresar del viaje. En el caso del sarampión, por ejemplo, los síntomas pueden aparecer hasta 14 días después del contagio.
Una vez en los estadios, conviene seguir todas las recomendaciones de seguridad y evitar zonas de riesgo, aglomeraciones o posibles estampidas. También es importante identificar rutas seguras de ingreso y salida.
Igualmente indispensable es procurar descanso suficiente, alimentarse bien y evitar excesos. La hidratación será clave, así como el uso de ropa adecuada para prevenir insolación y golpes de calor. No sobra recordar que el consumo de bebidas alcohólicas favorece la deshidratación.
En esta época, las temperaturas previstas para México y Estados Unidos oscilarán entre los 28 y los 38 grados centígrados. Aunque algunos estadios cuentan con aire acondicionado, otros no. Además, habrá largas filas y alta exposición solar en áreas externas, de ahí la importancia de utilizar bloqueador solar. Tampoco debe ignorarse el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue, chikunguña y zika, de modo que llevar repelente no es mala idea.
La higiene de las manos y de los alimentos también merece especial atención. Conviene ser particularmente cuidadoso con las comidas vendidas en puestos callejeros y con la calidad del agua y el hielo. Muchas afecciones gastrointestinales se originan precisamente por contaminación de alimentos o bebidas. De hecho, hace pocos días, la delegación de Sudáfrica reportó que algunos de sus integrantes sufrieron dolencias digestivas.
Asimismo, no deben menospreciarse síntomas como fiebre alta, mareos, vómitos, visión borrosa, taquicardia o dolores fuertes de cabeza. Ante cualquiera de ellos, lo prudente es buscar ayuda médica de inmediato.
Y para quienes no viajarán, también conviene “hacer la fiesta en paz”. Respetar la tranquilidad de los vecinos y la armonía del hogar es fundamental. Diversos estudios muestran que los casos de violencia doméstica suelen aumentar hasta un 30% durante temporadas futbolísticas, especialmente cuando se combinan altas dosis de alcohol, estrés, frustración y problemas de convivencia. Datos de México, Colombia y Costa Rica así lo reflejan.
En finales de fútbol disputadas en Costa Rica, incluso se han registrado hasta 500 llamadas al Sistema de Emergencias 911 por agresiones. Un instante de euforia descontrolada puede terminar en tragedia.
Por último, conviene recordar algo elemental: si usted tiene sobrepeso y no practica deporte con regularidad, ponerse una camiseta con el nombre y número de su ídolo no le transferirá mágicamente su condición física.
Muy probablemente, esos futbolistas no tienen “panza cervecera”. Así que quizá sea mejor evitar maniobras heroicas en la mejenga que puedan terminar en calambres, lesiones o arratonamientos... o, en vergüenzas, si es que tales jugadas quedan registradas en videos que luego se viralicen en las redes sociales.
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Robinson Rodríguez Herrera es médico y docente universitario.