La empresa CHEC comenzará la construcción de las rotondas en la ruta 32, en sustitución de al menos 7 de los 12 pasos elevados, propuestos en el diseño para la ampliación de la carretera. Tal medida tomada por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y el anterior ministro Luis Amador, además de innecesaria, desvirtúa la función y, sobre todo, la seguridad de la vía.
Entre los argumentos esgrimidos por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Conavi está la falsa sensación de que las rotondas reducen las expropiaciones y los costos asociados a los pasos a desnivel. Se pretende con esto economizar el costo de la construcción de los pasos elevados diseñados por CHEC y acomodar las rotondas en los 50 metros de derecho de vía existentes para no tener que expropiar, aspecto para lo cual el Estado en su conjunto ha demostrado ineficiencia por razones que no vale comentar.
A primera vista, las rotondas ofrecen una economía para el Estado a cambio de sacrificar la seguridad de los usuarios al reducir la funcionalidad de la obra. Sin embargo, esta apreciación también resultaría cierta si se considerara una alternativa diferente, que no afecta ni la funcionalidad ni la seguridad de la vía, la cual consiste en construir pasos elevados pasando por encima de la ruta 32 y dejando en el nivel inferior los movimientos locales y de entrada a las comunidades afectadas.
Esta solución sería similar a la ejecutada en la ruta 1, entre Cañas y Liberia, en varias intersecciones. Por tanto, algunas ventajas de no “rotondizar” la pista hacia Limón serían las siguientes:
1. No se requiere expropiar terrenos más allá del derecho de vía, es decir, caben en los 50 metros disponibles, lo cual economiza al Estado tiempo valioso y una suma considerable de dinero al no tener que gestionar ni pagar por los cerca de 207 predios que implican las soluciones diseñadas por CHEC.
2. No se ejecutan los pasos superiores de las vías locales ni las rotondas y ramales, propuestos por CHEC en sus extremos, produciendo otra economía.
3. El tráfico peatonal puede utilizar de forma segura la vialidad inferior con un tráfico vehicular menor por medio de aceras, aspecto que las rotondas comprometería seriamente.
No obstante, elevar los cuatro carriles de la 32 sí implica un costo mayor, cercano al 50 % adicional, con respecto a los pasos a desnivel propuestos por CHEC, aspecto que, en conjunto con los ahorros en expropiaciones, sería siempre favorable para el país y eliminaría las lamentables demoras en los procesos de expropiación.
Además, el MOPT y el Conavi no se han referido a la negociación sostenida con el contratista sobre los precios indicados en la oferta para los pasos superiores que, dicho sea de paso, son sumamente convenientes para el erario, ya que cada uno está cotizado en $1.990.000, muy por debajo de su valor real.
Es decir, si se cambian por rotondas y no se negocia la reducción de costo con el contratista, estas serían unas rotondas carísimas para el Estado y una ventaja para CHEC, que había cotizado los pasos superiores a un precio muy bajo.
Debemos estar claros en que, de mantenerse la decisión del MOPT, se construirán, por decirlo así, “rotondas con minifalda”, con un diámetro externo de 47 o menos metros que no cumplen con la normativa y las dimensiones internacionales para el tráfico que circulará por ellas, lo cual derivará en accidentes de tránsito y producirá retrasos cercanos a media hora en una vía que debe ser expresa.
A todo esto, cabe agregar la siguiente interrogante: ¿cuál es la posición técnica que sostiene la supervisión de la Unops, ya que, como agencia subordinada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estaría avalando una acción que es, a todas luces, inapropiada?
Ya es hora de que en el país dejemos la “mentalidad de rotonda” que nos tiene en este retraso injustificable en la ejecución de infraestructura pública, llámense carreteras, puertos, aeropuertos, infraestructura escolar, acueductos, plantas potabilizadoras y de saneamiento u hospitales, entre otras.
Es hora de pensar en grande en materia de infraestructura y dejar el nadadito de perro que nos caracteriza hasta en el ámbito del fútbol. Costa Rica tiene la gente, los profesionales preparados y también los recursos que nos niega siempre el Ministerio de Hacienda. El liderazgo político debe ponerse en sintonía.
El autor fue director ejecutivo del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi).
