
La vida me enseñó que muchos caminan a tu lado solo mientras hay un beneficio, y en política ocurre lo mismo: hoy, muchos dicen haber “abierto los ojos” mientras desprecian las manos que los alimentaron, educaron y sanaron durante décadas.
Para algunos, la lealtad dura lo que dura el beneficio. En ese supuesto “parpadeo” de despertar, olvidan que las escuelas donde aprendieron a leer, los hospitales donde nacieron sus hijos y fueron atendidas sus afecciones de salud, y el agua potable que llega a sus hogares, son el fruto de una historia que hoy intentan borrar.
Esa red de bienestar la forman muchos logros que no fueron regalos, ni “cariñitos” fáciles, sino visión de Estado. Estos son algunos méritos de la supuesta “dictadura solapada” contra la que algunos hablan hoy:
La salud y la vida: La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), los Ebáis. Por años, la Caja ha atendido por igual a la población de todos los estratos y procedencias.
La educación y el futuro: Escuelas, colegios y universidades públicas, comedores escolares y becas como Avancemos. Este fue el motor que permitió que mi hijo, tu hijo y el hijo del trabajador llegaran a ser profesionales.
Servicios y desarrollo: Agua potable para casi todos los habitantes (AyA), un sistema eléctrico sólido y soberano (ICE) y la visión de atraer inversión a través de las zonas francas.
Justicia social y paz: Las pensiones del Régimen No Contributivo, bonos de vivienda para quienes no tenían techo, tierras para sembrar, y la abolición del ejército para invertir en civismo y justicia.
No intento borrar el pasado, porque reconozco una corresponsabilidad: todos participamos y todos somos responsables de lo que tenemos. Si el sistema hoy tiene fallas, nuestra labor es arreglarlo, no dinamitarlo. Quizá fuimos responsables por no corregir a tiempo, pero no podemos ser cómplices de su destrucción.
Bajo la excusa de que “nada sirve”, se están debilitando las ayudas sociales. Hoy algunos dicen que “les abrieron los ojos”, pero yo pregunto: ¿dónde estabas cuando recibías las ayudas del Estado que hoy despreciás?
La verdadera ceguera es creer que el bienestar empieza hoy y que lo anterior no vale nada.
Los partidos y las instituciones que nos ayudaron a crecer y que hicieron que Costa Rica sobresaliera ante el mundo tienen un valor trascendental. Olvidar sus logros y méritos sería como olvidar a mi propia familia solo porque hoy, gracias al esfuerzo que ellos hicieron para educarme, tengo mejores condiciones económicas y sociales.
A la familia, como a la patria, se le agradece y se le cuida.
Javier Quirós Morera es vecino de Alajuelita.