En consecuencia al reportaje titulado “Escasez de orientación vocacional limita escogencia de carrera”, del periodista Jairo Villegas S., publicado en La Nación el 5 de abril de 2011, la Junta Directiva del Sindicato de Profesionales de la Orientación (Sinapro), manifiesta:
El mercado laboral actual demanda cada vez más, no solo que las personas tengan mayores conocimientos y competencias técnicas para desempeñar los trabajos, sino aquellas habilidades denominadas por el mundo empresarial como soft skills o habilidades blandas que le permiten a las personas encontrar, permanecer y tener éxito en un trabajo.
La educación formal puede contribuir a la formación de este tipo de habilidades y el Servicio de Orientación Educativa y Vocacional, por la naturaleza de su intervención, se convierte en uno de los pilares más importantes que puede impulsar este tipo de formación para la vida y para la inserción socio-laboral, tratando de que sea asumida como una responsabilidad social e institucional compartida por diversos agentes educativos.
Formación para la vida. La educación debe trascender el enfoque academicista, entendiéndola como un proceso integral que prepara a las personas en y para la vida. En este sentido, la orientación es la propia educación bajo el aspecto de maduración de la personalidad de cada estudiante y la concreción de su camino en la vida con base en sus propias potencialidades. Los/as profesionaies de Orientación, por su formación pedagógica, psicológica y sociológica, entre otras, así como por la naturaleza de sus funciones, se constituyen en recursos especializados estratégicos para ayudar a la comunidad educativa a enfrentar los retos sociales y educativos actuales. No obstante, también se requiere buscar nuevos enfoques y estretegias que contribuyan a enfrentar estos retos con un mayor impacto.
En un sentido ideal, el Servicio de Orientación aporta en gran medida elementos esenciales que contribuyen a una educación para la vida, que como bien lo señala Jacques Delors, prepara a las personas en cuatro pilares básicos: aprender a aprender, aprender a ser, aprender a hacer y aprender a convivir.
Asimismo, el Servicio es concordante con el enfoque de ética, estética y ciudadanía por cuanto, desde la naturaleza de su intervención, promueve el compromiso y camportamiento ético tanto a nivel personal como social, así como el fortalecimiento de valores estéticos y ciudadanos.
No obstante, también es cierto que el Servicio de Orientación en Costa Rica ha tenido que enfrentar problemáticas y retos importantes a lo largo de la historia. Uno de los principales aspectos tiene que ver con le dispersión del rol profesional, debido a las múltiples demandas que plantea el sistema educativo, en medio de una sociedad compleja, diversa y en cambio continuo.
Otro aspecto a enfrentar ha sido el predominio del enfoque academicista frente al de desarrollo social, emocional y afectivo de la población estudiantil.
Aspectos por mejorar. Es importante retomar algunos aspectos identificados como posibles áreas a mejorar del Servicio de Orientación en Costa Rica, evidenciados por el Estado de la Educación (2008), con base en un estudio realizado per el Colypro, en el cual se tienen algunos resultados como los siguientes:
kCon respecto al Programa de Onentación vigente, un 24,5% de los encuestados señaló que responde a los intereses de los estudiantes, un 37,6% le considera una guía para la orientación vocacional, un 24,5% estima que está muy cargado de temas y un 19,8% opina que requiere actualización.
kSe encontraron problemas en materia de asesoramiento al personal docente y a los padres de familia, así como en el campo de la investigación.
kSe evidencia una tendencia a la atención casuística, por lo que predomina la asistencia a los estudiantes que presentan problemas socio-afectivos, socioeconómicos, de rendimiento académico y de disciplina, lo que limita el ejercicio de otras tareas esenciales de la orientación
kSeñalan incongruencias entre funciones legalmente establecidas y las que se realizan en los centros educativos, así como poca coherencia entre la formación universitaria recibida y la realidad del trabajo en la práctica, así como falta de conocimiento de la misión de la orientación.
kEn cuanto a condiciones laborales, se identifican escasas oportunidades de capacitación y actualización.
Por lo anterior, hoy más que nunca, el Servicio de Orientación, como factor de calidad de la educación, requiere ser reposicionado, fortalecido y apoyado por las autoridades educativas nacionales para que logre cumplir su verdadero cometido.