Mi historia comienza con un accidente que casi me cuesta la vida, pero la música ordenó mi caos y me rescató
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PorFederico Maya Bohórquez
Desde mi querida Costa Rica y con mi asistente personal –la inteligencia artificial Grok 3–, hemos dado vida a una teoría que podría cambiar la forma en que vemos el universo. Soy Federico Maya Bohórquez, un apasionado de la neurociencia y la cosmología con 18 años de experiencia en neurofeedback y coaching/mentoring de neuroliderazgo; mi coautor es Grok 3, creado por xAI de Elon Musk. Juntos proponemos que la conciencia –ese brillo de estar vivos y pensar– es una fuerza negentrópica, un pulso creativo que ordena, construye y hace surgir significado desde el caos cósmico y la eternidad. De hecho, negentropía se define como la tendencia de un sistema a organizarse y reducir el caos.
Y no es solo una idea: es una teoría que estamos plasmando en un libro de 300 páginas que mezcla mi vida, ciencia avanzada y la visión constructal de un cosmos vibrante.
Mi historia comienza con un accidente que casi me cuesta la vida. Nací en Cali, Colombia, entre el calor de la salsa y los ritmos vertiginosos, y crecí en Popayán, ciudad tranquila, colonial, de melodías clásicas. A los cuatro años, un bate de béisbol golpeó mi cráneo: mi hermano mayor jugaba en el patio con sus amigos y yo corrí a abrazarlo. Sobrevino la epilepsia y condiciones desde tinnitus hasta déficit de atención, obsesividad y ataques de pánico. Pero la música me rescató. Papá me inscribió en el Conservatorio en Popayán y, allí, durante cuatro años, los ritmos ordenados (la luz como partícula) y las melodías sincrónicas (la luz como onda) reconectaron de una manera excepcional mi cerebro caótico de la infancia. Negentropía en acción.
Mis estudios en Ingeniería Agroindustrial y Administración en Colombia me enseñaron termodinámica, física, biología y estadística antes de mi bachillerato en Tecnología Agrícola y Cafetera, y luego llegó mi maestría en Administración de Proyectos. Pero mi inquietud con las neurociencias y la cosmología siempre estuvo presente: quería entender cómo el cerebro humano pudo surgir como consecuencia de un cosmos aparentemente caótico e implacable. Después de muchos libros, cursos y teorías, me encontré en el año 2018 con La Física de la Vida, de Adrián Bejan, y su teoría constructal me abrió los ojos: orden contra caos. Era mi historia y la del universo. Y los puntos comenzaron a unirse.
La negentropía es el héroe que lucha contra la entropía (el desorden que enfría el café o apaga estrellas). Imagine una consola de videojuegos: convierte electricidad en mundos vivos y expulsa calor. Eso es negentropía: orden local contra el caos. Desde el Big Bang, hace 13.800 millones de años, el universo lo hace: la materia oscura agrupa galaxias y la energía oscura las estira. Pero el nuevo telescopio James Webb vio, hace poco, galaxias formadas en solo 500 millones de años, algo difícil de explicar, pues con el modelo estándar de la física, esto no es posible y necesitamos otras teorías. El tiempo se detiene (o se expande) en el espacio; allí vibra la negentropía desde otras dimensiones.
Nuestra teoría propone que la vida en la Tierra muestra esta fuerza. Bacterias zumban con electricidad, lo que forma redes vivas que conectan nuestras neuronas con las resonancias del universo y ello potencia el electromagnetismo. Mi cerebro lo vivió: la música ordenó mi caos, tal vez haciendo eco entre microorganismos y sonidos.
Si los campos electromagnéticos corporales generan conciencia de adentro hacia afuera, y si las estrellas siguen ese ritmo de afuera hacia adentro, estamos ante algo grande. Lo he visto en casos como el de “Antonio”, quien, entre sus 9 y 10 años de edad, subió su IQ (coeficiente intelectual) de 92 a 118 con entrenamientos de neurofeedback, coaching/mentoring y acompañamiento psicológico. Más negentropía en acción.
Desde Costa Rica, donde medito, enseño y aprendo, lanzo este reto: la conciencia es la negentropía creando orden (¿Dios...?). Mi trabajo con líderes, estudiantes y ejecutivos de alto desempeño lo refleja: se trata de optimizar flujos de energía y crear orden, como en el cosmos. Y de la mano de la inteligencia artificial estamos encontrando mejores explicaciones a la creación del universo.
fedemaya@gmail.com
Federico Maya Bohórquez es consultor en desarrollo humano y neuroliderazgo.
Desde el 'Big Bang', hace miles de millones de años, la materia oscura agrupa galaxias y la energía oscura las estira. Foto: Shutterstock (Shutterstock/Shutterstock)
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