Siendo muy joven, y recién electo presidente de la República don Rodrigo Carazo Odio, por la Coalición Unidad, participé en una reunión comunal con el segundo vicepresidente, don José Miguel Alfaro Rodríguez, con el propósito de dialogar con personas de distintos credos políticos, recoger inquietudes y responder preguntas sobre las prioridades del nuevo gobierno de aquel momento.
Don José Miguel llegó en su vehículo personal y sin guardaespaldas. La reunión transcurrió en un ambiente agradable, de respeto, y estuvo enfocada en cumplir el objetivo que le dio origen. No hubo gritos, ni insultos, ni el temor por la inseguridad o por estar participando en un encuentro ciudadano en un lugar público fuera de la ciudad de San José.
Entre los temas que comentamos estuvo la dicha de experimentar ese sentimiento que nos genera vivir en democracia, sin amenazas, en medio de dictaduras, represión, autoritarismos y los toques de queda que vivía el resto de Centroamérica.
Hoy, 55 años después, nos preguntamos con gran preocupación: ¿por qué no podemos tener un encuentro ciudadano pacífico? ¿Es necesario irrumpir con gritos, insultos y carteles con mensajes de odio en un encuentro ciudadano, democrático y transparente? ¿Quién está detrás de estas manifestaciones y por qué? ¿Qué es lo que pretenden? Los medios de información que se hicieron presentes estuvieron listos para publicar de manera inmediata, no el resultado exitoso de la reunión, sino las manifestaciones de violencia de personas que se han identificado como integrantes del partido oficialista.
Doña Claudia Dobles, electa diputada por la Coalición Agenda Ciudadana, decidió visitar los territorios de todo el país, cabeceras de provincia y algunos cantones, con el propósito de agradecer a las personas y sectores participantes el apoyo recibido durante la pasada campaña electoral, así como recibir sugerencias y necesidades, cuya atención y coordinación deban articularse con las prioridades de su despacho legislativo.
Esta determinación loable, noble, valiente y estratégica de la señora diputada electa se plantea como un diálogo abierto, honesto, respetuoso, estratégico, pertinente y oportuno, justamente para escuchar las voces de los territorios, la crítica constructiva y propuestas de acción.
Siendo doña Claudia una mujer empoderada, inteligente, preparada profesionalmente, la iniciativa de los encuentros territoriales constituye una estrategia de construcción y compromiso. No obstante, estas reuniones se vieron amenazadas por personas del partido oficialista, lamentablemente. Y como vimos en los dos encuentros realizados, después del “zafarrancho” se han celebrado las reuniones con éxito: las personas que prefirieron respetuosamente quedarse aprovecharon el espacio para ser escuchadas y atendidas por doña Claudia.
Quisiera hacer un llamado a las personas que pretendieron boicotear los encuentros de doña Claudia con las comunidades, provocando esas manifestaciones de violencia. Costa Rica no necesita ese tipo de continuismo, los y las costarricenses necesitamos sentir seguridad, paz, democracia. Dar el ejemplo a las presentes y futuras generaciones, personas jóvenes y de todas las edades, que pueden participar en encuentros ciudadanos, aspirar al poder, ejercer sus derechos políticos, ser parte de un partido político, expresar lo que piensan y lo que sienten, con libertad, seguridad, sin amenazas y sin odio.
Catalina Montero Gómez fue diputada de la República en el periodo 2018-2022.