
El 4 de mayo anterior, en Quito, Ecuador, un grupo de reconocidas organizaciones internacionales de adolescencia suscribió un documento para rechazar la eliminación del Programa de Sexualidad y Afectividad del Ministerio de Educación Pública (MEP) de Costa Rica. El siguiente es el texto firmado por los presidentes de las respectivas organizaciones.
Codajic, comprometidos con los derechos humanos, la salud pública y el bienestar de las personas jóvenes de LAC, manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazo ante la eliminación de la Educación Sexual Integral (ESI) en el sistema educativo costarricense.
La Educación Sexual Integral es un componente fundamental para garantizar el derecho a la salud, a la educación y a una vida libre de violencia para niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Su eliminación significaría un grave retroceso en materia de derechos y contravendría los principios consagrados en la Constitución Política de Costa Rica, la Convención sobre los Derechos del Niño, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los compromisos adquiridos por el Estado costarricense ante organismos internacionales como la ONU y la OMS.
Por qué la Educación Sexual Integral es imprescindible
Protege la salud y la vida de adolescentes y jóvenes, al brindar información basada en evidencia científica sobre prevención del embarazo no intencional, infecciones de transmisión sexual (ITS), consentimiento, autocuidado, relaciones sanas y respeto. Contribuye a la prevención de la violencia sexual y de género, al educar desde edades tempranas sobre el respeto al cuerpo propio y ajeno, los límites personales y el reconocimiento de situaciones de abuso.
Promueve la equidad y la inclusión, al reconocer la diversidad de cuerpos, identidades y orientaciones sexuales, y fomentar una convivencia escolar respetuosa y libre de discriminación.
Fortalece las capacidades de decisión autónoma y responsable, formando ciudadanos críticos, informados y capaces de tomar decisiones conscientes sobre su vida sexual y afectiva.
Numerosas investigaciones regionales y globales demuestran que la implementación adecuada de la ESI no adelanta el inicio de la actividad sexual, sino que lo retrasa y reduce significativamente los riesgos asociados. Su eliminación no solo invisibiliza realidades que ya existen, sino que expone a la niñez y adolescencia a mayor desinformación, violencia, desigualdad y vulnerabilidad.
Nuestro llamado
Instamos al Ministerio de Educación Pública y a las autoridades competentes a garantizar el acceso universal a una ESI científica, laica, con enfoque de género y derechos humanos.
Exigimos que se respete el principio de progresividad de derechos y que no se retroceda en los avances conquistados por generaciones de activismo, investigación y políticas públicas.
Llamamos a las familias, educadoras y educadores, profesionales de la salud, juventudes, movimientos sociales y a la sociedad civil a organizarse, informarse y defender el derecho de todas las personas a una educación sexual integral, libre de estigmas y prejuicios.
Eliminar la ESI es desproteger a la juventud costarricense. Apostar por ella es construir una Costa Rica más libre, justa, segura y equitativa.
Firmantes: Confederación de Adolescencia y Juventud de Iberoamerica y el Caribe (CODAJIC), International Association for Adolescent Health (IAAH), Organismo Andino de Salud (ORASCONHUE) Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE), Federación Internacional de la Infancia, Adolescencia y Juventud (FIGIJ) y Asociación Latinoamericana de Gineco-Obstetricia Infantil y Adolescente (ALOGIA).